Las opciones de la fiscalía no son muchas; una de ellas es lograr que Urribarri declare a través de alguna forma que garantizó el Tribunal, o finalmente desistir de su testimonio. En la audiencia del día de ayer llevada a cabo en la Sala Penal, el tribunal declaró inadmisible el recurso presentado por el gobernador para declarar por escrito. Al respecto, y para que se resuelva esta cuestión, el Tribunal decidió suspender el debate por 10 días, y la misma, se sustenta en el artículo 420, inciso “C” del Código Procesal Penal de la Provincia, que establece la posibilidad de suspender por un plazo acotado el juicio a la espera de que un testigo, en este caso el Gobernador, preste declaración. Si llegada la fecha fijada sin novedades, sería nulo el juicio que investiga a 18 policías por sedición y otros delitos.
En relación a ello, el fiscal Mario Guerrero manifestó que “esta es una cuestión coyuntural de la estrategia de la defensa. Como a nosotros nos quedaba una declaración testimonial, se pusieron de acuerdo entre todos los defensores de no continuar el juicio hasta que nosotros terminemos la prueba”, y aseveró “eso es porque hay un artículo en el Código Procesal que establece que primero pasan los testigos de la fiscalía y luego los de la defensa”. Cabe destacar que durante el debate, las pruebas de ambas partes se venían haciendo de forma alternada. En este caso en concreto, la declaración testimonial de Urribarri era en conjunta pero luego, los abogados defensores desistieron de la misma argumentando que la declaración del gobernador se está dilatando por lo que afecta a todo el proceso de debate que se ha desarrollado.
El gobernador de la provincia, aportaría a la causa datos sobre la negociación. Guerrero recordó que Urribarri la negociación con los policías, en el instante de la sedición para terminar con la situación extorsiva que se vivía, la hizo delante de personas como el Obispo Luis Collazuol, otros funcionarios policiales, el intendente Gustavo Bordet, el viceintendente Alejandro Casañas, el senador Enrique Cresto, el empresario Roberto Niez (testigo de la defensa). Todos ellos, prestaron declaración y recrearon la situación de tensión de ese momento. “La ciudad era un caos y se prendía fuego”, literalmente eran las palabras del gobernador, aseveró Guerrero y finalizó “en definitiva es una declaración que nos interesaría tener, es importante pero no determinante, asi que la semana que viene seguiremos adelante con el juicio”.
En definitiva, la fiscalía no permitirá que el juicio sea nulo; esperarán dos o tres días más para destrabar esta cuestión en Casación.