«Hay que distinguir la pérdida técnica de la no técnica» indicó. «La pérdida técnica aceptada normalmente es de entre un 12 y un 15 % del total y existe en todas las distribuidoras del país. En algunas es mayor y en otras, menor. Y refiere a cuestiones de las instalaciones físicas como la pérdida de los conductores, en los aisladores», explicó. En verano, las perdidas técnicas aumentan, en porcentaje y por cuantía, por el incremento de la facturación.
En cambio, la pérdida no técnica es lo que se conoce como hurto de energía. Y se produce por diferentes motivos. La más común es por los enganches clandestinos que se hacen a la red eléctrica, generalmente por quienes están fuera del sistema. O por la alteración de los instrumentos de medición para que marquen menos que realizan quienes están dentro del sistema.
Santana dijo que hay épocas donde se detectan con más asiduidad este tipo de situaciones como la actual dado los últimos aumentos de la energía que se suman a los problemas económicos de la población en general. «Esto hace que haya más enganchados; más socios-usuarios que buscan un método para pagar menos energía», recalcó.
El patrón de maniobra generalmente es similar a la hora de dificultar la lectura correcta del medidor. A pesar de que se han ido mejorando con el tiempo, siguen realizándose maniobras tales como ‘frenar la ruedita’ de los medidores analógicos en los pocos que quedan, o realizar un puente.
A pesar de haber quedado en desuso los viejos conductores al desnudo que se velan sobre las veredas a los que era relativamente sencillo engancharse, ya que fueron reemplazados por cables pre ensamblados, todavía se siguen produciendo intentos de conectarse clandestinamente. Santana dijo que son los más riesgosos ya que pueden producirse accidentes con riesgo de vida para quienes lo realizan. También perjudican a los vecinos ya que se resiente el servicio en la zona afectada. Hay quienes extraen energía del sistema de alumbrado público perjudicando el servicio.
Cuando se realiza una acta, luego de notificar al titular de la conexión ilegal -siempre que se lo encuentre y no se niegue a firmar- quien puede realizar el descargo correspondiente, se establece una multa. Generalmente es un porcentaje de lo que se dejó de consumir por la maniobra. Por ejemplo, si se trataba de un consumo habitual promedio de 250 kw/ h, que es equivalente a una factura de $ 8.000 mensuales, que de repente se vuelve a 0 kw/h, la multa equivale a seis veces lo que debería haber pagado. «Estamos hablando de $ 50.000 solo de multa», remarcó. Si no lo hace, es causal de suspensión de suministro.