Zabala dijo que el retraso en la emisión de las licencias se debe a que hay mucha gente de vacaciones en estos momentos. “Tenemos el problema con el médico que está de vacaciones y no hay medico. Y esto retrasa”, dijo. Aunque lo de los retrasos o es nuevo, sostuvo que las vacaciones generan más demoras aún. Por lo pronto, dijo que hoy estaba llegando un medico a Transito. “Vamos a intentar ampliar la atención. Hoy ya tenemos uno. Si no, no había médico. Hoy ya avanzamos un montón”, añadió.
“Estamos viendo la posibilidad de hacer convenios con instituciones de salud del sector privado para que nos pasen un listado para pasarlos nosotros a Nación para que los homologuen. Entonces todos los contribuyentes con obras sociales o que quieran pagar el examen fuera, que venga directamente con el certificado de los médicos que van a estar homologados”, señaló.
Párrafo aparte para los recursos humanos con los que cuenta: Zabala dijo que no se puede hacer nada si no tiene el acompañamiento del personal. “Es fundamental para mí en este proceso”, explicó. “Mi compromiso es acompañarlos; no venir dos días a la semana dos o tres horas”, añadió. “Mi teléfono va a estar abierto las 24 horas no solo para el personal sino para toda a comunidad”, indicó. “No hay soluciones mágicas sino voluntad de avanzar”, añadió.
No obstante, pidió al personal al mismo tiempo que aplique el sentido común. “Ayer tocó acá que una señora rindió el práctico y el teórico y salió mal; tenía una enfermedad y vino acá y necesitaba volver a rendir. Lo que se le hace es adelantar el turno porque es un caso especial. Ahí se aplica el sentido común”, dijo.
De la misma forma, sostuvo que las personas mayores deben subir escaleras en Tránsito. “Eso no puede ser. Tenemos que buscar lugares donde se pueda atender bien y no tengan que andar subiendo escaleras”, indicó.
Zabala admitió que hay mucho trabajo por delante en las calles. Uno observa que los inspectores recorren la zona céntrica, preocupados por el cobro del estacionamiento medido, mientras que un poco más lejos se puede observar motociclistas sin casco, autos en mal estado de conservación que generan dudas acerca de si transitan con seguro contra terceros, carros de tracción a sangre, autos a gran velocidad en algunas avenidas, sobretodo en el acceso al Lago los fines de semana, aglomeración de colectivos en calles como San Luis – con autos estacionados sobre la izquierda- que entorpecen el tránsito cuando hace un año debía haberse transformado la arteria en un corredor para transporte público, etc., etc., etc.