El accidente se produjo en el kilómetro 303. Ese tramo de la Autovía es plena recta. Al bombero le llamó la atención ya que no tenían registros de accidentes en ese kilómetro. Si un poco antes, en el km 301, y también más adelante, en los km 305 y 307, donde hay retomes y curvas. “Los accidentes son generalmente ahí”, indicó.
“Cuando llegamos al lugar, el incendio estaba totalmente generalizado. Los tres ocupantes del vehículo, dos salieron por sus propios medios y la tercera persona la ayudaron los automovilistas que pasaban por el lugar a sacarla porque el auto automáticamente se prendió fuego”, remarcó Combis.
“Aparentemente no podía salir sola porque estaba en estado de pánico y no podía desabrocharse el cinturón. El vehículo quedó sobre las cuatro ruedas y los automovilistas que cruzaban la ayudaron y la pudieron sacar entre tres personas”, recalcó.
Si no hubiera recibido ayuda, la mujer se hubiera calcinado en el interior del automóvil debido a la velocidad con la que se propagó el fuego. Aunque faltan realizar las pericias, Combis arriesgo a señalar que un incendio se produce cuando hay derrame de combustible y se mezcla con alguna chispa sobre la cita asfáltica o un cortocircuito producto de algún impacto.
Además, muchas veces las baterías entran en cortocircuito, explotan y el ácido que se desparrama puede generar las llamas. “Generalmente cuando se hacen los peritajes, el mayor porcentaje son los cortocircuitos producto de algún impacto”, dijo.
A eso hay que añadir que en los autos modernos se utiliza mucho plástico en el interior, paragolpes y guardabarros. “Más del 60 % de los vehículos es de plástico. Enseguida toman fuego”, remarcó. Combis explico que el cuartel de Bomberos está ubicado a 18 km de la Autovía. Tienen que recorrer todo el acceso a la ciudad y eso les lleva un tiempo considerable. Mientras que el fuego en un vehículo se puede desatar en una fracción de ese tiempo.