Una vez concluido, poco después de las 22 horas, el clima se tensó aun más cuando un jugador del club Ferrocarril de Chajarí le propina un golpe de puño a otro de Santa Ana y sale corriendo. A partir de allí, el resto de los jugadores de ambos equipos comienzan a enfrentarse, interviniendo luego parte de las hinchadas, generando un clima de total anarquía que apenas podía ser controlado por no mas de seis funcionarios policiales. Golpes de puño, patadas y piedrazos comenzaron a registrarse en diferentes sectores del estadio santanense.
Afortunadamente, todo se calmó luego “gracias a la intervención de dirigentes de ambos clubes, a los que debo agradecer inmensamente su colaboración” resaltó Villalba, al tiempo que aclaró que si bien en los encontronazos intervino parte del público presente, “la mayoría (de los que generaron incidentes) eran jugadores”, dentro de los que se podían contabilizar chicos de menos de 20 años y algunos mayores también.
El saldo son, al menos, cinco denuncias por lesiones en la Comisaria de Santa Ana, una cifra similar en Chajarí, la rotura de vidrios de por lo menos tres autos (un Fiat Uno, un Duna y un Renault 19) e importantes destrozos por parte de los visitantes en las instalaciones del Club Social y Deportivo Santa Ana. “Destruyeron los vestuarios visitantes, equipamiento del club, sillas, espejos, puertas. Un hecho realmente lamentable”, señaló el funcionario policial.
El encuentro deportivo era el partido “de vuelta” en semifinales de la categoría, es decir, el segundo entre ambos equipos para definir cual de los dos pasaba a la final del campeonato 2011 de la Liga de Futbol de Chajari.