Chávez sufría cáncer en la zona pélvica, por lo que fue operado cuatro veces en un año y medio, la última de ellas el 11 de diciembre pasado, y el gobierno venezolano había reportado anoche un agravamiento general de su situación.
«En nombre de toda Venezuela le decimos a nuestro pueblo que vamos a acompañar hasta la última morada a nuestro presidente abrazándonos juntos como una familia, una sola familia. Tenemos que unirnos más que nunca por encima de este dolor. Vamos a crecernos, vamos a ser dignos herederos e hijos de un comandante gigante como fue y como siempre lo va a ser», arengó Maduro.
El vicepresidente venezolano, a quien el propio Chávez le pasó el mando de la revolución bolivariana el 8 de diciembre, solicitó al pueblo seguidor del líder latinoamericano que «no haya flaqueza, que no haya odio en nuestro corazón, que viva el único sentimiento que tuvo nuestro comandante: amor, paz, unidad y disciplina».
Además, el visible sucesor de la revolución bolivariana destacó que las fuerzas militares realizaron un despliegue especial tras el fallecimiento de Chávez y afirmó que «la victoria de hoy es la unidad y la paz, reflejada en el pueblo y fuerzas armadas». Y sostuvo que «este gobierno de hombres y mujeres» podrá «afrontar todas las dificultades» que se presenten en el futuro.
«A todos los pueblos hermanos del mundo y a sus representantes, que nos han llamado en estos pocos minutos, les damos las gracias eternas porque sabemos que este mundo nuestro de hoy reviste un reconocimiento muy grande a quien desarrolló en vida los proyectos más humanistas que se han conocido en las últimas décadas», resaltó Maduro.