Todo comenzó cerca de la medianoche del jueves, cuando en la dependencia policial santanense se recibe una denuncia por el robo de dos bicicletas de un complejo de cabañas en la zona del camping municipal. Alertados por esto, personal policial encontró cerca de una de la madrugada a tres jóvenes de 14 años que estaban en la plaza central de la localidad del pueblo. Los chicos tenían con ellos dos rodados con características similares a los denunciados. Es cuando los funcionarios de la fuerza deciden retener las bicicletas y proceder a la identificación de los supuestos autores del ilícito. En ese preciso momento, hermanos y amigos de los hermanos de los tres jovencitos llegan a la plaza y empezaron a agredir verbalmente a los funcionarios policiales. Esta situación duró unos 15 minutos más o menos y por este motivo se decide trasladar a los menores a la Comisaría. Una vez allí se comienza con las tareas administrativas de rigor, pero al rato llegan nuevamente los familiares y conocidos de los chicos –casi una veintena de personas, todos masculinos y de varias edades-, esta vez con intenciones de ingresar al edificio policial. Al ser repelidos, comienzan a arrojar piedras sobre el edificio, lo que motivó la salida a la calle del mismo Jefe de Comisaría Villalba, quien provisto de una escopeta con postas de gomas efectuó algunos disparos disuasivos al aire. Los manifestantes se dispersaron rápidamente. Minutos después, llegarían los padres de los menores, quienes según el funcionario policial “hay que destacar la muy buena predisposición” de los mismos en afrontar la situación. Los tres chicos fueron trasladados a la comisaría de Chajari para ser revisados por el médico policial (en Santa Ana no tienen) y esta madrugada ya fueron entregados a sus padres.
El policía detalló que del grupo de revoltosos “ya tenemos identificados a siete de ellos”. Uno alcanzaron a apresarlo anoche en medio del tumulto. “Son personas con antecedentes judiciales” y en “las viviendas de algunos de ellos hemos hecho varios allanamientos ya por otros ilícitos. Son todos oriundos de esta localidad”, agregó.
El titular de la dependencia policial de la pequeña comunidad señaló también que al momento de salir a dispersar a los familiares de los chicos detenidos (momentáneamente para su identificación) recibió el impacto de una piedra en una de sus manos, causándole una lesión leve. Asimismo, aclaró que el edificio no sufrió daños, ya que las piedras impactaron en un sector donde no comprometía la integridad del mismo.