“Es la fiesta de mi hijo que es una persona muy sencilla. El jamás hubiera permitido una fastuosidad, porque no la quiere, no la siente, ni la necesita. Los novios organizaron su fiesta de bodas y ayudé como cualquier padre lo haría”, indicó. “Algunos, que se han pasado la vida viendo cómo pueden hacer daño a los que representan algo diferente, se la han agarrado con Bruno en el día más especial de su vida oficiando de corresponsales ocultos de Clarín, Magnetto y Hernestina. Eso es baja estofa y me pone triste por ellos”, agregó Urribarri.
Clarín publicó hoy, bajo el título, “Urribarri no se deja ver y arma la boda de su hijo” que la ceremonia será en “la Catedral San Antonio de Padua y la fiesta convocará a 400 personas en la coqueta zona del Lago de Salto Grande donde hay hasta un helipuerto que facilitará la llegada de los principales invitados de la noche: Néstor y Cristina Kirchner. Aunque ellos no confirmaron su presencia, la familia Urribarri espera ansiosa su llegada”.
El gobernador negó la información. “No está invitada la presidenta ni Néstor Kirchner y por supuesto que no hay helipuertos preparados ni ninguna de esas estupideces que publicó y sugiere Clarín seguramente incitado por algunos dirigentes locales que no se resignan a que el país y la provincia están cambiando sin haberles pedido permiso”, indicó.
“Hay solo dos políticos invitados y por decisión de Bruno”, aseguró Urribarri. “Uno es el vicegobernador Eduardo Lauritto, a quien mi hijo quiere mucho porque de él recibió valiosos consejos para su carrera futbolística. El otro es “Pemo” Guastavino con quien hemos compartido veranos en familia. Esos son los dos políticos que Bruno invitó”, indicó.