Al gobernador Jorge Busti se le complicaron las cosas ni la política ni la familia jugaron a su favor. La política le niega la reelección y la familia la posibilidad de que su mujer, Cristina Cremer lo suceda en el cargo. Dicen que fue rotunda la negativa de sus hijos a aceptar que, también la madre, se dedicara de lleno a la política.
Los dirigentes consultados por “Debate y Opinión” no ofrecieron chance a la Reforma y la reelección. Lo dicen así, “Busti no tiene vueltas”. Salvo uno de ellos que sostuvo que Kirchner lanzaría una movida nacional para apurar la reforma en las provincias donde aún no fueron reformadas. Sus dichos no sonaron demasiado convincentes.
En ese ambiente se lanzó el globo de ensayo de Sergio Urribarri como candidato, no le fue bien y el clima comenzó a tensarse. A partir de ahí, el centro fue ocupado por el Intendente de Paraná. Se inició entonces el llamado operativo “desprestigio” según lo denunció el propio Julio Solanas. En Concordia y cruzando los dedos, el Intendente Juan Carlos Cresto decía “después me toca a mi”. Sin oposición a la vista, lo que ocurra en la interna justicialista beneficiará o perjudicará al conjunto de la sociedad, de allí que no sea un dato menor lo que ocurra en ese partido.
Es imprescindible para la información de nuestros lectores, contar que una de las principales dificultades para el logro de esta nota fue el miedo a hablar que manifestaron varios de quienes se supone son protagonistas ; temen hasta de su propia sombra, se esconden. No bastó con garantizar el off de record.
Verdadera pintura de época si se piensa que estamos hablando de ¿ políticos ?, es decir, personas para las cuales el lenguaje, la comunicación, son la materia prima de su desarrollo. ¿ acaso la tarea del político no es la de difundir su pensamiento para ganar adeptos ?
Lo que Suena
Así las cosas, las opiniones, hoy por hoy, se dividen entre aquellos que aseguran que el “candidato oculto” y… agregan, “puesto” es Urribarri y los que toman en sorna tales dichos. Para estos, “Urribarri es tan mal candidato que hasta Montiel (Sergio) se animó y salió a hacer campaña”. Y agregan, mientras no sea candidato funciona el “olvido”, apenas largue, repartirán pastillitas de la memoria y chau candidato.
El otro que aparece en la grilla de largada es Solanas. Este también tiene defensores y detractores. Los primeros dicen que si soporta “la perrada” bustista no habrá quien lo pare. Ese sector da por sentado que el kirchnerismo saldrá a jugar a su favor. Hacen esta valoración : si Busti lograra la reelección (algo que creen imposible), Kirchner (Néstor) lo apoyaría, como no será así, agregan, Solanas es quien aparece con más chances y es “del palo”, por lo que el presidente saldría en su apoyo. En cambio los detractores aseguran que, como siempre, Solanas va a amagar y luego dejará pagando a todos. Por las dudas, Solanas no habla y sus seguidores dicen “mira que en el último discurso dijo que recorrería la provincia, se presentó como una alternativa y que tiene un proyecto para mostrar”.
Con muchas menos chances (por lo menos hasta ahora), aparece Cresto que, aunque ha sido invitado a visitar algunos ciudades de la zona no quiere ni moverse, “no quiero que piensen que ando haciendo campaña, recorriendo la provincia” aseguran que dice.
Otros grupos perfectamente identificados son el de los jefes territoriales sin candidato y la llamada “cooperativa”, integrada por aquellos que, con escaso poder territorial, apuestan a cobrarle caro el apoyo a Urribarri que también integró ese sector.
En el primer grupo podrían anotarse los Intendentes de Colón, Hugo Marsó ; de San José, Eduardo Jourdan ; de Gualeguay, José Jodor ; Faustino Schiavoni de Nogoyá y varios otros de Paraná Campaña. Hay quienes aseguran que Juan García de Chajarí, también es del grupo, en rigor y si así fuera, salvo él y Marsó, el resto viene sintonizando desde hace tiempo y varios tienen un pasado común.
Por último y fuera del marco estrictamente partidario, la candidatura del empresario Héctor Motta es mencionada con picardía. A nadie dejo de sorprender cuando Busti (cuya capacidad de halago es escasa y está siempre limitada a Kirchner), en el acto convocado por su sector interno (Agrupación Evita) en Villaguay, mencionó halagadoramente la presencia del empresario a quien vinculó con el “compromiso social”. Conocedores del modo de pensar del gobernador mencionan al empresario como el as que guarda en la manga.
LA PERINOLA : Todos Sacan
La “cooperativa” está integrada mayormente por diputados como Orlando Engelmann (Federación) y Adrián Fuertes (Villaguay), entre otros, o ex diputados como Marín y Taleb, algunos (los que no creen en el lanzamiento de Cresto padre) incluso, incluyen en esa grilla a Enrique Cresto a quien sindican como uno más de los que “disfrutan de esas mieles”. Difícil que así sea, la relación de Cresto con Urribarri es pura formalidad, se viven midiendo, se desconfían. De todos modos en el peronismo nada debe descartarse.
Este sería el grupo de apoyo con el que largaría Urribarri. Dicen que se lo cobrarán carísimo y que son los que más apuestan a que la reelección no salga. Es decir, si Urribarri es el candidato, ellos tienen la posibilidad de “cobrar bien”, de otro modo, “no pueden ir ni a la esquina” dicen. Ninguno de ellos es jefe distrital por lo que, a un candidato poderoso, tener o no tener ese apoyo le sería indiferente, no es el caso de Urribarri a quien muestran socialmente débil.
El otro sector, el de los jefes distritales y por lo menos algunos de los Intendentes mencionados, han manifestado que, en caso de no aprobarse la necesidad de la Reforma Constitucional y por tanto de la reelección, “hay que barajar y dar de nuevo”.
Los mandatarios parten de reconocer que, hoy por hoy en el peronismo existe “un solo vector” : el bustismo al que también llaman el partido único, los dueños de la caja. “Con Busti dicen, pasa lo mismo que con Kirchner, así como ningún gobernador quiere pelea con el presidente, ningún intendente está dispuesto a enemistarse con el gobernador, son los dueños de la caja y hay que andar bien”. Expuesto así, suena brutal, pero es un secreto a voces que, la política (sobre todo en los niveles altos del poder) se ha reducido a eso, al canje, al burdo tome y daca.
En esa inteligencia, esos intendentes ya saben que, así como no saldrá la reelección tampoco habrá reforma de la 3001, de modo que tampoco ellos tendrán la posibilidad de repetir el mandato. Desde allí dicen “sin Busti, todos estamos al mismo nivel por lo que, si Urribarri quiere ser, deberá negociar con nosotros de igual a igual”.
Ellos también piensan en todo lo que pueden ganar a cambio de ese apoyo tan deseado.
Desde ese lugar este grupo tira puentes hacia Urribarri y dicen que “tiene buen filo con los Intendentes” y que ayuda con dinero y obras desde CAFESG, entre otras flores.
No es de descartar que Busti gane el apoyo de este sector negociando con los diputados y senadores la reforma a la Ley 3001 que permita la reelección de los Intendentes.
Este mismo grupo claro, se muestra lejos de Solanas, lo acusan de “mal pagador ; imprevisible y que nunca fue capaz de encabezar nada”. El discurso es coincidente a la hora de calificar al mandatario de Paraná como “un mal administrador”. En rigor, el caballito de batalla con el que el bustismo ha salido a golpear a Solanas.
Igualmente, se mostraron sorprendidos luego de la foto que logró al lado de José Lauritto, creen que se puede tratar de una movida nacional y aclaran que esa es una foto para la interna, hacia adentro es de gran significación, dicen.
La aparición de Lauritto al lado de Solanas, en este momento, demuestra además que, en el departamento de Concepción del Uruguay no parece reinar la armonía interna como pregonan algunos de sus referentes.
La Fórmula : “Duda” Solanas y “Lavandina” Lauritto
Así como el Intendente de Paraná tiene pegado el mote de la indecisión y de dejar a todos pagando a última hora, la ocurrencia popular terminará logrando que al ex Intendente de Concepción del Uruguay se lo reconozca por el apodo de “lavandina” porque “su tarea fue blanquear a los compañeros, por eso lo hicieron diputado nacional”, aseguran aquellos que no derrochan simpatías hacia el legislador.
Los solanistas (pero no solo ellos) destacan la foto que mostró juntos al ex Intendente de C. del Uruguay, Lauritto, con Solanas en un acto institucional. A partir de esa foto las especulaciones brillan. De un lado y del otro piensan que esa foto pudo haber estado pergeñada en despachos porteños con el signo “K”. Los solanistas alientan esa versión, no es para menos, exagerando la llaman “la foto de la fórmula”. Los otros en tanto no descartan la incidencia de esa imagen, quizás porque al no descartarla piensen en que cobrarán más y mejor.
Nadie está en condiciones de asegurar cuál es el alcance real de esa foto famosa, lo que si se puede decir es que, por lo menos hasta ahora, es lo único que el Intendente de Paraná tiene para mostrar.
Cuando uno le pregunta a ese sector con quienes hablan, donde tienen el principal anclaje, etc. se escudan en “no hablaremos hasta después de Gualeguaychú y de la Plaza de la esperanza” y aclaran, “no se si sabes que ya no es más la plaza del Sí como se la denominó en un primer momento, Kirchner se puso loco cuando se lo dijeron (no quería quedar asociado a Menem (Carlos) y Neustad (Bernardo) mentores de aquella movida) e inmediatamente se cambió el nombre.
No se sabe tampoco si se trata de un mensaje o que, pero no descartan la posibilidad de ir por fuera del partido y aseguran tener una “excelente” llegada con Irigoyen (Daniel) Intendente de Gualeguaychú. Del lado de sus detractores tampoco descartan esta posibilidad, por eso, aclaran, promulgaremos la ley de internas abiertas y simultáneas. Con eso “matamos la picardía de Solanas y de cualquier otro” dicen.
¿ Quienes son los jefes territoriales ?
Nada es como era entonces. Concepción del Uruguay se había encargado de mostrar una sólida unidad interna. Marcelo Bisogni (Intendente) ; el histórico Carlos Scelzi, el ex diputado nacional Hugo Cettour, el provincial Julio Aldaz y obviamente Lauritto, se mostraban como un solo hombre reclamando al poder lo que a ese departamento se le negaba. Ese grado de unidad quedó incluso expresado en un encuentro festejado con bombos y platillos, pero “duró poco”, dicen unos, “hasta la foto”, agregan otros.
Esa foto de “José Lavandina” con “Julio Duda” es señalada como una prueba de la endebles unitaria. La interpretación es interesada, claro, quieren mostrar a Lauritto jugando la suya.
Los que rosquean con Urribarri dicen que en Gualeguay el jefe indiscutido es Jodor, los Solanistas en cambio lo ningunean y aseguran que ya tienen acuerdos para demostrarlo.
Colón es uno de los distritos más divididos. Allí la disputa es, según se encargan de mostrar, a todo o nada. De un lado, aparecen jugando en sintonía, Hugo Marsó (Intendente) y Rubén Adami (diputado), del otro el Intendente de San José, Eduardo Jourdan quien asegura que él puede hacer en Colón (ciudad) lo que ellos (Marsó y Adami) no pueden en San José. Les disputará poder junto a Mariano Rebort y Eduardo Del Real, la próxima fórmula, aseguran en su entorno.
En el departamento Federación hay más jefes que votos, cada uno tiene un palenque donde recostarse, nada significativo a la hora de negociar. El Intendente de Federación Manuel Abreu sigue teniendo anclaje social pero poca incidencia súperestructural, Orlando Engelmann al revés tiene pocos votos y capacidad de rosca y Juan García es el más “K” de todos pero sin otro poder territorial que Chajarí.
Este cuadro en la costa del Uruguay se repite casi como un calco en el resto de la provincia, no hay referentes departamentales indiscutidos o si los hay no salen de la frontera.
La expresión “el único vector es Busti” nunca fue más acertada. Sucede que, sin reelección todo estará por verse y, en ese punto, lo que vayan a hacer Paraná y Concordia con sus respectivos Intendentes, podría ser definitorio, significan nada menos que el 50 % de los votos.