“Hemos pasado días con muy mala presión y eso trae implicado que haya barrios que no tengan agua”, dijo el representante del Ejecutivo. Y atribuyó la escasez de agua al crecimiento periférico de la ciudad y al derroche. “Villa Progreso es un barrio que ha tenido problemas, en el San Miguel y en otros más”, señaló. El horario más problemático justamente abarca el lapso en el que se manifiestan las temperaturas más altas: de 10 a 18 hs. “En el resto de los horarios, en mayor o menos medida, algo llegaba pero no es suficiente bajo ningún punto de vista”, agregó Labriola.
Desde Obras Sanitarias apelan a la solidaridad de la población para evitar el despilfarro porque sólo cuentan con cuatro inspectores. “Nuestro poder de policía tiene una actuación que no alcanza toda la ciudad”, señaló. Cuando constatan que algún frentista hace caso omiso, se le aplica una multa, que en caso de ser por derroche de agua llega a los $ 30.
El otro frente en el que se debe trabajar es en la provisión de agua. La Cafesg está en etapa de licitar cuatro pozos para abastecer seis barrios. “Lamentablemente todo este cambio que hubo en el directorio de Cafesg retrasó la tarea aunque tengo entendido que ya estaría adjudicado el trabajo de los pozos”, señaló. Cabriola fue optimista al señalar que espera que en enero próximo las perforaciones estén listas para funcionar.
Por otra parte, hay nueve perforaciones que en estos momentos no son utilizadas. Algunos pueden ser recuperados en el “cortísimo” plazo; otros dependen de circunstancias que Labriola no pudo aclarar porque, al momento de realizar la entrevista, no estaba en el Ente para consultar las razones al personal técnico. Uno de los pozos que no funciona, paradójicamente se encuentra en el interior del predio de la escuela “Diógenes de Urquiza” ubicada por en calle Las Heras, a tres cuadras de Villa Progreso.