Los datos de este año se justifican por el fuerte crecimiento en la producción que opera sobre una base de salarios reales altos. La información oficial muestra que la generación de empleos «en blanco» fue muy intensa hasta el año 2008.
Sin embargo, a medida que los haberes recuperaron su nivel anterior a la devaluación los progresos en términos de reducción de la informalidad laboral son mucho más modestos y con tendencia al amesetamiento.