Los llamados de auxilio alertaron a quienes de inmediato colaboraron llamando a la Policía, la que llegó al lugar y constató la veracidad de lo que se había anticipado telefónicamente.
María había sido víctima de un feroz ataque, infligido por alguien que estuvo en la habitación en la que ella habría intentado descansar y donde habría surgido alguna situación que motivó al atacante a descargar una verdadera furia en contra de la humanidad de la mujer.
En principio se habría dejado de lado la hipótesis de intento de asalto o robo, teniendo en cuenta la lógica de que se trataba de gente humilde y se comenzó a sospechar de la pareja de la víctima, quien, según fuentes policiales, sería una persona que podría catalogarse como alcohólica y que en el momento de descubrirse el asesinato no se encontraba en la casa.
Por este motivo, ya a última hora de la tarde del martes 28 de febrero, la Justicia ordenó a la Policía que localizaran a Luis Alarcón y lo pusiera a disposición de la Fiscalía, para despejar todo tipo de sospechas referente a la muerte de la mujer.
Durante la inspección ocular en el domicilio que fue escenario de este horrible crimen, se encontró lo que podría considerarse el elemento contundente con el que se habría dado muerte a Morales. Se trata de una pesada baldosa, elemento que fue secuestrado e incorporado a la causa, mientras se tramitan otras diligencias.
Por lo poco que se pudo saber este martes, mientras los investigadores trabajaban en la precaria vivienda, María era sostén económico de la familia y se intentaba averiguar si existían denuncias de violencia de género realizadas por ella, previo a este desenlace.
De llegar a encontrarse y constatarse la posible responsabilidad de su pareja en el crimen, se estaría hablando de un nuevo femicidio.
También anoche se ultimaban detalles para dejar en custodia a los hijos de la pareja, para quienes sus vidas, repentinamente cambiaron para siempre a partir de este último día de febrero.