“Todavía estamos en un punto muerto”, dijo Pérez al hacer referencia a la conciliación que se dictó esta mañana a principios de mes y que se extiende hasta mañana aunque luego quedan otros cinco días más por lo que se estima que finalizará a principios de la próxima semana. La situación en el Heras, antes del dictado de la conciliación, era de quite de colaboración de jornada completa.
El 11 de julio el gremio tuvo una primera reunión por la conciliación y allí se decidió conformar una mesa de trabajo. Pero no hubo noticias respecto del tema mencionado. “Esperemos tener algún avance el día viernes 29”, dijo Pérez.
Puntualmente, el conflicto que comenzó a mediados de mayo se inicio por la denuncia de maltrato laboral. La gota que rebalsó el vaso fue la internación de una mucama del nosocomio el lunes luego de haber soportado una reprimenda que le provocó tres infartos. La mujer fue dada de alta luego de que se le colocase un stent.
”Después hubo un apriete del administrador del hospital hacia una compañera”, sostuvo Pérez. Sobre ese caso, dijo que hay testigos y son el prosecretario y la secretaria gremial de ATE Concordia. “Primero le dijo que deje de hacer paro porque el gremio había levantado la medida, cosa que no era cierta. Después le dijeron que tenía que salir a trabajar porque no le iban a dar más suplencias al hijo”, dijo. Además el reclamo incluyó una cuestión económica por una deuda.
Desde el gremio fueron a dialogar con el administrador y éste les dijo que se había producido un malentendido. Cuando volvieron, escucharon que el administrador “le dijo una barbaridad de cosas a la señora que como va a llamar al gremio. Lo corroboran porque había puesto el altavoz. Esto no es que se inventa, es una realidad”, dijo Pérez. Por lo tanto, se hizo una denuncia ante el ministerio de Trabajo de la Nación. “No es poca cosa”, añadió.
Desde ATE no reclaman medida alguna en particular pero demandan que se haga algo al respecto. “Nosotros hacemos la denuncia y los funcionarios saben lo que tiene que hacer”, acotó Pérez.
En cuanto a la situación edilicia, Pérez sostuvo que vino una arquitecta y observó la situación del hospital. En ese sentido, el gremialista dijo que hay muchos reclamos. “El problema del agua (no es potable) sigue sin solucionarse. No se está en condiciones de trabajar con ese agua”, recalcó. Además en algunos sectores puntuales el cielorraso se cae.