Los resultados del estudio PlasmAr -como se lo denominó- señalaron que “entre los pacientes hospitalizados con neumonía por covid-19 con criterios de gravedad, el uso de plasma de convalecientes no produjo un beneficio clínico significativo a los 7, 14 o 30 días de seguimiento en comparación con el uso de placebo”, según el documento difundido por el Hospital Italiano.
El plasma de convaleciente, es decir, de personas que tuvieron la enfermedad y se recuperaron, fue uno de los primeros tratamientos usados, porque había pruebas de su eficacia para otras enfermedades infecciosas. Se basa en la idea de que los anticuerpos de una persona pueden responder en otra hasta que se genera la respuesta inmunológica propia.
Hasta el momento, solo había «estudios observacionales» sobre la eficacia de este tratamiento. En ese sentido, el centro de salud subrayó que PlasmAr “marca un hito en las estrategias terapéuticas para Covid-19, dado que si bien se conocían datos de seguridad respecto del uso de plasma de convalecientes en esta enfermedad, no se disponía datos fehacientes respecto de su eficacia”. Ahora queda confirmar si el plasma puede ser de utilidad en otros estadios de la covid-19.
En el ensayo del HIBA participaron 334 pacientes. Los integrantes debían presentar neumonía severa y cumplieron con los criterios de inclusión y exclusión previstos en el protocolo. El promedio de edad fue de 62 años, con una mayor proporción de varones.