Ayer, una mujer de 70 años que estaba sentada en un sillón en el frente de su casa en calle Santa María de Oro al 400, fue sorprendida por un individuo que la tomo del brazo y le exigió el teléfono, tomándola de la cintura mientras simulaba tener un arma de fuego. El jefe de Policía dijo a Radio Ciudadana esta mañana que no era “motochorro” sino un “peatón-chorro”. La mujer gritó pidiendo ayuda, el arrebatador le asestó un golpe de puño en la cabeza y se dio a la fuga
La hija de la damnificada lo corrió y varios vecinos le cerraron el paso logrando reducirlo, con la ayuda de un perro que lo mordió. Personal de Comisaria 1ª procedió a la aprehensión identificando a la persona de 21 años de edad quien tenía en su poder el celular sustraído marca Samsung. El fiscal Núñez, dispuso la confección de actuaciones pertinentes, el traslado del aprehendido a la Alcaidía y la entrega del celular secuestrado a su propietaria.
Un video fue tomado por vecinos en el momento en el que se lo llevan y en él se observa la indignación de los transeúntes, quienes manifiestan su hartazgo contra la sucesión de hechos delictivos en esa zona. “Lo que se escucha ahí les puedo asegurar que no difiere mucho de cada uno de los sucesos en donde la gente o el funcionario policial detiene a una de estas personas. Evidentemente existe un cansancio de la gente que esta irascible con estas circunstancias”, señaló.
Al ser consultado por la actitud de la gente, el Jefe de Policía dijo que había que “ponerse en el lugar de los vecinos”. “No quiero defender a ultranza el accionar de los vecinos. Pero quizás si hubiese estado como un vecino, quizás hubiera actuado de la misma forma. Hay que estar en el momento y las circunstancias. Pero hay que medir las circunstancias porque por ahí puede tener consecuencias trágicas”, indicó Den Dawn.
Un ejemplo es lo que sucedió en San Juan hace pocos días. Cristian Cortéz, un joven de 18 años del barrio Güemes, de Rawson, a pocos kilómetros de la ciudad de San Juan, fue sorprendido mientras robaba un celular. Al parecer, Cortéz le habría robado el celular a un adolescente de quince años, tras lo cual fue perseguido por los vecinos, quienes lo golpearon hasta que llegó la policía. Tras los golpes, intervino la Policía, que en vez de llevarlo a un hospital lo encerró en un calabozo de la Comisaría 25. Solo cuando se desvaneció, Cortéz fue trasladado al hospital. Allí comprobaron politraumatismos en todo el cuerpo, sobre todo en la cabeza. Quedó en coma hasta su muerte, ocurrida el viernes a la mañana.
“A nosotros nos pasa como funcionarios policiales cuando estamos trabajando contra la delincuencia, cuando hay excesos en la legitima defensa, inmediatamente somos procesados como funcionarios policiales, con el agravante incluso de ser funcionario policial”, dijo Den Dawn.