El pico de calor registrado en la Argentina fue una de las temperaturas más altas de todo el planeta, de acuerdo con los datos procesados por el sistema internacional de la Organización Meteorológica Mundial y recogidos por el servicio meteorológico brasileño Metsul.
La ola de calor persiste incluso durante la noche y según el Servicio Meteorológico Nacional de la Argentina, el viento desde el Río de la Plata «jugará un rol importante para moderar las altas temperaturas en el área metropolitana de Buenos Aires y podrán tener en adelante alivios puntuales por brisas, nubosidad o chaparrones, pero serán temporarios».
En la misma línea, la ola de calor se extiende en la República Oriental del Uruguay desde principios de diciembre y lo mismo se espera en Brasil, donde se presume un riesgo de lluvias severas que, según el Servicio Meteorológico de ese país – Metsul – «no conseguirán aliviar el calor sino que, por el contrario, acentuarán la sensación de opresión y malestar» .
Si bien la lluvia podrá influir en el descenso de las temperaturas, éstas volverán a subir y con mayor humedad.
En Paraguay, donde las temperaturas superaron los 38ºC y las autoridades advierten que la sensación térmica podría ser próxima a los 41ºC, las autoridades se preparan para mitigar posibles incendios que podrían desencadenarse en el territorio debido a esas altas temperaturas.
La alerta roja por altas temperaturas es denominador común, entonces, en el cono sur de América así como en Australia, donde usualmente se superan máximas de 45 grados, concluye el informe publicado en el sitio Sputnik.