Las primeras cartas reclamando una estructura nueva fueron enviadas a mediados de la década del 90. “Pero todo fue quedando en nada y las respuestas fueron remiendos”, señaló. En su momento, el ex senador nacional Augusto Alasino trajo un monto de dinero que sirvió para edificar la única estructura de material de la escuela: un laboratorio. En el pasillo de entrada al laboratorio se improvisó una sala de maestros.
El 90 % restante de la estructura está compuesta por paredes de dos placas de aluminio separadas por telgopor. Pero con el paso de las décadas, el material aislante dejó de bloquear el calor y la humedad. “Hace frío cuando hace frío, pasa el agua cuando llueve, hace calor cuando hace calor. Ya es imposible estar en esa escuela”, explicó.
Pero a partir del 2007, volvieron a reclamar con fuerza a través de la vía administrativa y de la prensa. La delegada aseguró que los padres y los vecinos se movilizaron acompañando a los docentes, reuniendo firmas y realizando distintas actividades. “Acá la comunidad tiene mucho que ver”, señaló.
El edificio nuevo se levantará en el mismo lugar donde se erige actualmente la escuela. Si bien había una posibilidad de edificar en otro terreno vecino, perteneciente a Gendarmería, les explicaron que el trámite de traspaso de la Nación hacia la Provincia y al municipio iba a ser engorroso e iba a demorar mucho tiempo más. “Nos dieron a elegir si seguíamos esperando o aprovechábamos esta oportunidad y entendimos que es bueno que ya comiencen a hacer la obra”, manifestó.
Mientras la obra se ejecute, docentes y alumnos deberán dar clases en el club Defensores de Nébel, ubicado a una cuadra de distancia. Pero, debido a que la estructura deportiva es muy precaria, la Cafesg y CTM construirán un salón y mejorarán las instalaciones. “Se va a matar dos pájaros de un tiro porque al barrio le hace falta que el club resurja y se reestructure porque el barrio Nébel está enorme y no hace falta sólo una escuela decente sino también un club decente”, explicó.
Por último, Rivero dejó un mensaje para quienes reclaman la construcción de una escuela o la mejora de algún edificio escolar. “Si uno no obtiene la respuesta al derecho de todos que es a la educación, los ciudadanos somos sujetos que tenemos que exigirlos. Y la vía en democracia es a través de la denuncia evidenciando el problema y exigiendo las respuestas en forma constante, permanente, sin violencia, hasta que los funcionarios cumplan con lo que tienen que cumplir porque este gobierno en definitiva va a hacer lo que debieron hacer otros”, indicó.