La medida también afectará la distribución del diario Clarín ya que su impresora se encuentra frente a la planta en conflicto.
El dirigente gremial agregó que «las Cámaras patronales no se sientan a negociar por la caída salarial y el sábado pasado contrataron compañeros a destajo, trabajando 20 horas y se produjeron roturas en las máquinas y ahora nos culpan a nosotros».