Participaron de la radio abierta Miguel Pelandino y Luis Gálligo, secretarios generales de ATE y CTA Entre Ríos respectivamente. Los trabajadores han pedido al ministerio de Trabajo que lleve a cabo un relevamiento y observe las condiciones en las que se prestan servicios. Las condiciones de bioseguridad “están atentando contra su propia vida”.
La caldera del lavadero no funciona, lo mismo sucede con un lavarropas de grandes dimensiones. “Los compañeros del lavadero deben acarrear al hombro toda la ropa que se cambia a diario por los distintos servicios porque no funciona el montacargas”, dijo Blanco. Y además no pueden ducharse y cambiarse; llegan a sus domicilios con la misma ropa que usaron en el hospital y la posibilidad de trasladar en ella algún virus o germen patógeno.
El ascensor se encuentra en las mismas condiciones, en un edificio que tiene tres pisos y un subsuelo. Cuando un paciente fallece, debe ser sacado por otra ala que cuenta con un elevador. Pero durante un trecho de 200 metros, hasta la morgue, debe ser llevada a pulso la camilla. “Los días de lluvia tienen que tapar con plásticos porque el familiar acompaña al camillero”, aseveró el gremialista.
En ese sentido, Blanco también acotó que el índice de derivaciones al Masvernat o al San Martín (Paraná) es muy alto teniendo en cuenta la carencia de servicios.
Blanco señaló que se está desmantelando el hospital y endilgó al director del nosocomio por la falta de respuestas. “Solamente le interesa cobrar más de $ 20.000 de sueldo”. dijo Blanco. Y añadió que “aprieta” a los trabajadores suplentes que participan de las asambleas a pesar de que muchos hace más de un año que prestan servicio.
Además sostuvo que el ministro de Salud, Hugo Cettour, también está al tanto de la situación. Blanco señaló que no está de acuerdo en la posibilidad de que se construya un hospital nuevo que sería una opción muy cara. Por ello, dijo que se puede utilizar el edificio actual, incorporando aparatología de avanzada.