Los trabajadores arrancarán mañana, a partir de las 00 hs., a trabajar en turnos de cinco horas y 20 minutos de duración. Los viernes no prestarán labor alguna pero se les abonarán de igual manera los $ 300.
Vereda señaló que el dinero que recibirán, al cabo de los 15 días, no alcanza para saldar la totalidad de lo adeudado, cerca de $ 8.000 en promedio por cada empleado. “Se trató de que la gente tenga para ir pasando el día a día para ir achicando un poco la deuda”, explicó.
En la asamblea, donde participaron trabajadores de los dos turnos, decidieron aceptar la propuesta. “La idea es tratar de mantener la paz social y las fuentes de trabajo de los compañeros. Tenemos 520 familias con la incertidumbre de no saber lo que va a pasar”, indicó Vereda.
Todos los empleados están expectantes respecto de un posible acuerdo para que un inversor compre parte de la empresa. “En este momento se está estudiando una posible asociación con Fepasa”, indicó el secretario general. “Acá tiene que haber una solución urgente porque la gente así no puede seguir más. La gente tiene sus cuentas que pagar”, añadió.
En ese sentido, desde Fepasa les aseguraron que estaría todo cerrado. “Solamente faltaría la firma y como se va a implementar. Ellos pidieron un mes pero nosotros en la asamblea decidimos darles 15 días y luego veremos”, indicó.