“Acá el problema de Concordia son aquellos productores que por ganar un peso más contratan capataces. En los barrios los capataces son los dirigentes barriales que te dicen ‘te sale $ 70 la bandeja’ pero viene un capataz de Corrientes que te llama todos los días y te cobra la mitad. Y vos le decís ‘bueno venite’. Vienen acá y los hacinan. El día que llueve quedan en el barrio dando vueltas en desarrollo Social pidiendo alimentos, van al hospital y te ocupan las camas y te genera todo un problema social.
“No tenemos problemas en atender a todo el mundo porque en Concordia se los atiende a todos. Los hijos de los arandaneros van a los CDI, se les da educación, se les da formación y hay un modelo de inclusión importante que la tiene solamente un gobierno de esta ideología. Es difícil que otra ideología gobierne la ciudad porque le va a ser difícil explicarles lo que es la movilidad social ascendente y que los hijos de los que vienen a trabajar acá necesitan superarse”, señaló.
“Lo importante es que se está abordando el problema. Todo eso de que en Concordia la gente no quiere trabajar es una mentira. Les puedo asegurar que en la Agencia de Empleo tenemos una bolsa de trabajo donde se anota la gente que espera que la contraten para el arándano. Que pueda haber bolivianos que pueden cosechar 40 bandejas por día puede ser porque son expertos en eso. Ya los han traído y es cierto que son grandes horticultores”, indicó Cresto.