En declaraciones formuladas al programa “Cuarto Poder”, el titular de la Jefatura Departamental de Policía resumió que la fuerza tomó conocimiento del hecho el día sábado, “por un llamado telefónico anónimo al Comando Radioeléctrico”. Reconociendo que por el sitio en el que se encontraba, “si no nos hubieran avisado, todavía no lo hubiésemos encontrado”, ya que se trata de una zona “de vertientes, porque había mucho barro”.
Una vez encontrado el cuerpo se dio intervención a Criminalística y al médico de policía, que en el lugar hizo un informe preliminar, estableciendo que la muerte había sido producto de violencia física. Según precisó Pereyra el cuerpo “presentaba signos de ahorcamiento y golpes en el cráneo”.
Ya con la presencia del Juez y Secretario de turno se resolvió trasladar el cuerpo a la morgue, “sin que hasta ese momento se conozca la identidad” de la mujer.
Averiguar la filiación se complicó porque “no tenía ninguna documentación y nosotros no teníamos ningún alerta, sobre que faltara alguna persona de esa fisonomía”. Recién sobre el mediodía de ayer domingo los familiares de Valeria Barrientos reconocieron a la víctima.
La investigación
El Jefe de la Policía local explicó al programa radial que “ahí comenzó la investigación del hecho con los primeros resultados periciales, ya que en el lugar se encontraron muchos rastros, huellas y cosas importantes”.
Estos elementos conocidos como “testigos mudos”, están en estos momentos siendo analizados por personal experto de la división Crminalística.
Con respecto a los próximos paso, el oficial subrayó que “el juez esta informado todos lo que estamos haciendo y seguimos sus directivas”. Si bien las instrucciones aún están en sede policial, “pero hacemos lo que su señoría disponga. Si él nos pide las actuaciones están listas para arribárselas, faltan solo algunos resultados periciales que son de importancia”, insistió.
Con respecto a las versiones de familiares y algunos medios, que señalan directamente al ex marido de la víctima. Pereyra marcó distancia de estos rumores. “Lo que pasa es que la justicia no se puede hacer ecos de versiones. Se puede sospechar de mucha gente pero la justicia se debe llevar por las pruebas que conduzcan efectivamente a quien fue”.
Ante la insistencia por la posible huída del sospechoso, Pereyra repitió que “el problema es que nadie es culpable hasta que se demuestra lo contrario. Estamos tratando de tener elementos de pruebas suficientes, no para esta persona en particular, sino para cualquiera”.
Por último remarcó que “el juez lo va a determinar, pero la policía no puede detener sin orden judicial”, agregando que “nosotros también tenemos apuro por averiguar quien fue. Pero debemos confiar en que la justicia es lenta pero segura y mas vale ser lentos y no apresurados y cometer errores”.