Raquel Negro, según los testimonios recabados en la ciudad santafesina, habría dado a luz a mellizos luego de su traslado al nosocomio militar local. Es así que la Justicia de jurisdicción de Rosario ordenó el allanamiento en el hospital paranaense y en una clínica privada que asistió a bebés registrados como NN. Estos testimonios, más alguna documentación que se le había acercado a Germano vinculada con los hechos que se investigan, justificó sobradamente el inicio de una causa en Paraná con el fin de investigar otro delito: sustracción de bebes y sustitución de identidad.
En este marco, se tomaron testimonios a quienes eran trabajadores del Hospital Militar en tiempos de la dictadura. “Los testimonios corroboran el nacimiento de bebés en el hospital. Y no sólo de los bebés de Raquel Negro”, afirmó Germano que no dudó en calificar, al dato, como “la punta de una madeja muy larga que parece no tener fin”. Es que a raíz de la confirmación de este alumbramiento, se comenzó a trabajar en la hipótesis del Hospital Militar como un sitio que se habría convertido en un punto neurálgico del sistema represivo de entonces. Y no sólo con motivo de nacimientos de mujeres desaparecidas sino también de la asistencia a víctimas luego de tormentos. Incluso, no se descarta que pueda haber enterramientos clandestinos en todo el inmenso predio, propiedad del Ejército, en las adyacencias del nosocomio. El funcionamiento de un centro ilegal de detención, en el Escuadrón de Comunicaciones, vecino al hospital, y la pista de aterrizaje de la Base Aérea, son algunos de los factores que apuntarían a confirmar la hipótesis.
Con relación al allanamiento en una clínica privada, Germano y Barbagelata aseguraron que hay registros de la internación de bebés NN, trasladados desde el Hospital Militar y dados de alta, con destino, nuevamente, al nosocomio.