La otra opción es que el canciller se enfrente a la asamblea en su conjunto. «La intención es ver el modo de trabajo que quieren. Si viene con la intención de estar con un grupo reducido de gente va a haber un choque», dijo el asambleísta Gustavo Rivollier a este medio, mostrando una fuerte resistencia.
Más moderado, Javier Villanueva planteó que lo mejor es que el encuentro se de en el marco de un grupo de trabajo. «Es poco tiempo el que podrían estar acá, por eso sería mejor que vaya un grupo amplio, pero que se pueda hablar de trabajo».
Según relató Villanueva, esa fue la propuesta que le hizo llegar el viernes pasado el propio Taiana en Córdoba, durante la cumbre de presidentes del Mercosur, donde los vecinos llevaron su protesta.
Al conocer el fallo de La Haya, el Gobierno puso todo su empeño en evitar que los vecinos vuelvan a la metodología más dura de protesta: los cortes de rutas internacionales.
Con esa intención, unas pocas horas después de conocer la resolución del tribunal internacional que negó el pedido argentino para parar las obras, la secretaria de Media Ambiente, Romina Picolotti, viajó a Gualeguaychú a dar más precisiones sobre el fallo y llevar tranquilidad.
Después surgió entonces la posibilidad de un encuentro entre los vecinos y Taiana. La asamblea resolvió que sea el canciller el que viaje. Querían todos ellos escuchar personalmente la postura del Gobierno.