“Es comprensible la situación de injusticia que de pronto el entorno de la sociedad que no está dentro del quehacer educativo pueda considerarlo injusto pero además estando dentro del sistema y siendo parte del mismo y conociendo la realidad de la aplicación de la política educativa vos te das cuenta que, además de injusto, también es intencionalmente subvencionada la educación de gestión privada
Los docentes en el quehacer gremial hemos tenido muchos años de militancia y conocimiento y hemos debatido muchas veces y me he enterado de los posicionamientos y las discusiones que ya venían teniendo la gente que estuvo antes. Es legendario en el gremio que parte de la pelea justamente es analizar a fondo los argumentos por los cuales se mantiene la subvención de las escuelas privadas porque si indagás profundamente la participación de la escuela privada, de la autoridad privada dentro del Consejo (General de Educación donde tienen representación las escuelas privadas), la función, lo dice el reglamento del Consejo, de esas autoridades y esos representantes no es la representación de la empresa privada o el empresario o del interés privado sino es justamente la representación del Estado al frente de las escuelas privadas para garantizar que la escuela privada cumpla con lo que debe cumplir: que el proyecto educativo lo acepte el CGE.
No obstante, es al revés. Por lo general, la gente que ha representado a privadas dentro del Consejo ha sido para defender los intereses de las empresas privadas. Y partimos mal desde ahí: esta distorsión de la función básica se ha intentado discutir desde siempre pero es como que nunca uno puede llegar a cambiar.
Y cuando entrás a interiorizarte más y a comprender por donde pasa, pasa por este argumento: ‘es más barato de repente subvencionar una actividad educativa que se haga cargo alguna empresa o alguna congregación que crear más escuelas, crear más cargos. Es más barato darle una subvención’.
No es injusto si te pones a pensar en el derecho que tienen todos a llevar adelante las empresas que cada uno quiera. Si hay alguien, algún empresario que quiere tener alguna escuela puede si tiene con que la escuela privada tiene que existir. Lo que se debería rediscutir es que existan reemplazando la necesidad del Estado y además subvencionadas. Ese dinero tendría que quedar en las arcas del Estado y se debería preocupar para cumplir con la demanda de más escuelas y más cargos. La población escolar existe cada vez más.
Si seguimos alimentando esto, de subvencionar las privadas y que los chicos tengan que pagar para educarse, más aún se va hacer difícil tenerlos adentro a los pobres.
Antes de discutir si es justo o injusto, es una cuestión de coherencia. El Estado tiene que estar para garantizar lo laico, lo público, lo igualitario para todos que nazca en este suelo o que venga a vivir en este suelo.
Si el Estado hace bien lo que tiene que hacer, administra e invierte como se tiene que invertir en educación, la educación pública va a ser mejor que la privada. En los países del primer mundo, las públicas son mejores. Y la empresa de educación privada tendrán que esmerarse y preocuparse en brindar a un sector más elitista, de excelencia de la sociedad que pueda pagar un servicio que realmente sea diferente al estatal.
¿La Educación es un servicio o un derecho social? Partamos de la base que la sociedad tiene una enorme confusión. Siempre la discutíamos a la Educación como un derecho social y no como un servicio como el videocable o el teléfono. Después de tantos años de estar en este debate, es que realmente hay un enorme error en la concepción de la gente cuando cree que hay que cambiar a una escuela privada y pagar una cuota de 30, 40 o 50 $ para garantizar que tenga mejor educación porque en esa escuela no se hace paro. O porque trae en una mochila cuatro o cinco cuadernos y en una escuela estatal la carpeta es una sola. Como si la cantidad es sinónimo de calidad. Y eso no tiene nada que ver. No hay nada más falaz que eso.
No se hace paro porque se presiona y se extorsiona porque se los despide y toman otras. En las privadas no existe el concurso respetando el puntaje ni la legalidad del trabajo.
Este tema en el gremio hace mucho tiempo que quedó en el cuartito de al lado. Y no fue porque no quisiéramos discutirlo o abrir el debate pero la vorágine de la coyuntura hace que estas cosas quedaran de lado y nos preocupáramos por el salario; por el no descuento; los recursos de amparo. Lo triste es que mucha gente que se inicia por ahí cree que la columna vertebral es esa; reclamar pesos más o pesos menos o brindar los bienes que con el sueldo no puede obtener: préstamos, viajes. Pero el verdadero objetivo es discutir la política educativa y lo valioso que es para la vida un país. Creo que es hora que no solamente el gremio sino todos los estamentos educativos nos pongamos debatir seriamente sobre esto”.