“Es lamentable para la provincia que en un tema de fondo como es el de la coparticipación a los municipios, la consecuente descentralización y prestación de servicios para beneficio del pueblo, el ministro de Gobierno reaccione como un energúmeno, típico del que no tiene razones”, expresó.
El legislador radical comentó que “como diputado de la oposición, mi obligación es controlar, denunciar y presentar proyectos y lo seguiré haciendo les guste o no”. Solari ratificó que “el pretendido aumento de coparticipación es insignificante y respecto al año pasado, en términos reales, casi nulo”. El diputado insistió con un proyecto de su autoría, que lleva la Coparticipación Federal a los municipios, paulatinamente, al 18 % y la del impuesto sobre el impuesto sobre los ingresos brutos al 24 %.
Solari le pidió al gobierno provincial, que reclame a la Nación una nueva Ley de Coparticipación Federal, “para recuperar la autonomía y abandonar la vocación de gerente de la Casa Rosada”. Para Solari, éste el momento oportuno “por la creciente recaudación fiscal que todos los días se promociona”, expresó.
El ministro de Gobierno había señalado que Solari “es un desfachatado político. Él y su hermano Sergio fueron los principales escuderos del ex gobernador Montiel, quien al abandonar el Gobierno les debía a los intendentes cinco remesas de coparticipación nacional y cuando les mandaba algo era en federales, mientras la provincia cobraba en pesos o Lecop”.
Respondiendo a Urribarri, el legislador señaló: “no solo nunca fuí ‘escudero’ de Montiel sino que internamente, en mi partido, en las urnas, que es lo único contundente y claro en democracia, siempre estuve en sectores distintos al ex gobernador, aún en 1986, 2002 y 2003 cuando era primer mandatario. No fue el caso de Busti y sus allegados, que durante diez años y medio adhirieron fervientemente a Menem y Alsogaray, en la segunda década infame argentina, como la caracteriza el propio presidente Kirchner, al cual ahora siguen con idéntico fervor”.
En ese orden Solari le recriminó al ministro “ni una sola vez le hicieron internas al ex presidente, todo lo demás es palabrerío inconsistente. Para la derecha o la supuesta izquierda, antes y ahora, había un hilo conductor que los unía: la defensa del centralismo y la demagogia”.
Ante el calificativo usado por el funcionario provincial dijo “Desfachatados son los que cuando se elige, nada menos, presidente de la Nación, como en 2003, apoyaron a Rodríguez Saa en Concordia, a Menem en Entre Ríos y a Kirchner en Buenos Aires”.
Respecto a los términos de “látigo para todos” y “caja para los amigos”, que dijo Urribarri “espero que aclare con precisión a qué se refiere. Mientras tanto le digo al ministro que yo nunca estuve en el “poder provincial”, a diferencia de otros que han estado durante muchos años. Por lo tanto no tuve, ni usaría, látigo ni caja. Eso lo dejo para los que podrían dar cátedra en ese sentido”, infirió el diputado Solari.