El funcionario explayó que ante un incremento del 1000 % quitarle un 18 % de impuestos provinciales es poco relevante. Por esa razón, remarcó que para que la reducción realmente se note habría que restar también el 21 % de IVA y el porcentaje de cada municipio. “Pero si le sacan eso al municipio de Concordia, por ejemplo, no sé quién se va a hacer cargo del alumbrado público y mantenimiento”, sugirió. “Al sacarle el subsidio a la energía, aumenta la tarifa y equitativamente aumenta el impuesto del alumbrado. Por eso la única salida es bajar la tarifa desde nación. No hay otra”, afirmó.
En cuanto a la quita de subsidio, Sierra reconoció que la tarifa del gobierno anterior era demasiado barata e imposible de sostener en el tiempo. “Al transparentarse el precio real el objetivo es que la gente se acostumbre a cuidarla y aun así queda muy cara. Pero de acuerdo al costo energético, al sistema de distribución y todos los componentes, este es el precio real de la energía en nuestro país”, afirmó. “En la gestión anterior uno consumía mucho y pagaba barato, pero por ese consumo descuidado Argentina aumentaba la importación y eso obviamente termina incidiendo en tu balanza comercial”, explicó. “Cada vez debíamos importar más y se generó entonces un déficit enorme en materia energética”. El objetivo ahora es que de alguna manera la luz se autofinancie y por eso la quita total y abrupta del subsidio, pero con la consecuencia de que el importe actual sea elevadísimo e imposible de solventar. “Pasamos de un extremo a otro”, lamentó.
En ese sentido, Sierra afirmó que el precio como estaba antes no iba a aguantar en el largo plazo y reiteró que la baja del subsidio era necesaria aunque de manera más gradual y equilibrada. “El gobierno actual tiene razón en bajarlo, pero no tiene razón en la manera que lo hizo. La gente se acostumbró a un precio y consumo irreal que al transparentarlo y con la presión fiscal que hay en Argentina, estos costos son imposibles”, remarcó. “Yo hubiera bajado ese déficit energético pero no a cero y muy gradualmente en materia de subsidio. Pero la historia argentina siempre fue de pasar de un extremo a otro y cada gobierno que llega cambia todas las reglas: De un cambio fijo pasamos al libre mercado, del dólar 1 a 1 a devaluar completamente y de una tarifa casi irreal a otra imposible de pagar”, concluyó.