“Yo parto de un razonamiento de un ciudadano común que conoce de sus derechos sin ser abogado. Acá una cosa es lo que el Dr. Arias realice como abogado, que es una profesión netamente liberal, y otra cosa es cuando el Dr. Arias en su función de titular del Registro Civil de Concordia se niega a casar a personas del mismo sexo”, explicó.
En consecuencia, de no llevar a cabo la celebración, Bonelli aseguró que está cometiendo “un delito” porque “no está cumpliendo con lo que dice la ley”. “Y máxime si es responsable de un Registro Civil que tiene que ser laico. Cualquier persona que tenga nociones básicas de Derecho lo maneja”, indicó.
“Si uno no está de acuerdo con la función o si la función le acarrea un problema de conciencia, tiene que dar un paso al costado y dejar que otro cumpla esa función”, señaló Bonelli. “Esta situación la tiene que evaluar la autoridad pertinente. Nosotros lo que queremos es que se garantice el casamiento. Si el no lo quiere casar, lo tendrá que casar otro funcionario del Registro Civil”, añadió.
El 15 de julio de 2010, Argentina se convirtió en el primer país sudamericano en legalizar los matrimonios homosexuales. Ese día, tras más de quince horas de un debate intenso, los senadores decidieron cambiar el Código Civil. Los legisladores que defendían la igualdad de derechos como sustento de la democracia ganaron la votación por 33 votos a favor contra 27 provenientes de quienes rechazaban abiertamente la ampliación del matrimonio civil. No obstante, terminado el debate hace siete meses, la resistencia al cambio de época persiste en algunos lugares del país como Concordia.