Tuve que ponerme a pensar, no solo para intentar una respuesta seria, sino para traducirla en mi vieja estrategia docente: que, el que duda, encuentre dentro de si las respuestas que busca, que creo que es la única forma de entender y aprender. Así que me lance al ruedo.
–Le voy a hacer unas preguntas y vamos buscando las respuestas juntos– le dije
–Dado que lo primero que habría que hacer es cambiar todos los pesos que andan por ahí, por dólares, y dado que los pesos que andan circulando son muchísimos más que los dólares que hay en el Banco Central, ¿Qué cree pasaría? Pensó un ratito nomás y al toque me dijo: ‘como los pesos son mucho más que los dólares, y no servirían más, terminarían pagando los dólares mucho más caros que lo que valen hoy’ sabiamente me contestó.
–O sea que los clientes de las panaderías donde Ud. trabaja, tendrían unos pocos dólares porque al cambiar sus pesos los hubieran tenido que pagar muy caros, razoné. Y subí la apuesta: La fábrica, si la gente tiene de repente mucha menos plata ¿seguiría vendiendo la misma cantidad que ahora? Pensó un rato y me dijo que no, que seguramente, de la noche a la mañana pasarían a vender mucho menos. Y reflexivamente agregó: ‘además la harina subiría de precio a las nubes, porque como parte de lo que se produce se exporta, los molinos la cotizarían en dólares y el precio del pan se iría al diablo. Y lo mismo pasaría con el aceite, la carne, la fruta y todas las cosas que consumimos nosotros y a la vez se exportan’
Pensó un rato más y después me dijo preocupado: O sea que de repente hasta me podría quedar sin laburo’ No le dije nada, pero pensé: ‘Ahora si vamos entendiendo’
Ahora le hago otra pregunta, le dije agrandado, ¿Si los dólares que entran al país, por la diferencia entre exportaciones e importaciones son una cifra mucho menor que la actividad económica interna, que se maneja y cobra en pesos hasta ahora, ¿Cómo hacemos? Pensó un rato y me dijo: ‘y sí, pensándolo bien, si no hay dólares suficientes para pagar la actividad interna del país, muchas actividades se paralizarían, y sabiamente agregó: sería un desastre.
Y otra cosa más, si los dólares que llegan al gobierno son pocos, ¿de dónde saldrían los necesarios para pagar la educación y la salud pública, las jubilaciones, las pensiones, las ayudas sociales, las becas ‘progresar’ y tantos otros gastos del Estado que son necesarios para sostener la actividad interna en el país? Ahora casi sin pensar me contestó: ‘para eso no habría casi plata(dólares) o sea que de repente Argentina tendría un frenazo que ni le cuento, y la pobreza explotaría en las calles.
¿Cómo quedaría la Argentina en términos de la riqueza? Me atreví a preguntarle. Volvió a pensar y sorprendiéndome me dijo: Si los únicos que tendrían dólares son los que exportan, y las empresas que exportan la cosecha son todas extranjeras y además facturan la mitad en negro, ¿vio lo que pasó con Vicentín? Abundó, entonces de la noche a la mañana, este sería un país donde unos poquitos extranjeros serían los dueños de casi todo, y la mayoría de nosotros seríamos recontra pobres, graficó.
Bueno – le dije- por hoy es bastante, si quiere mañana la seguimos, Y lo vi alejarse pensativo y preocupado