En declaraciones formuladas al programa “Despertá con nosotros” (FM Activa), el ex titular de la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, detalló pormenores de sus vivencias durante los «años de plomo». En ese tiempo conoció al actual mandatario provincial, en forma posterior a su incorporación como Secretario del Juzgado Civil Nº 1 de Concordia.
Aseguró que la relación con Busti que no era “amistosa ni enemistosa”, lo que cambió radicalmente cuando fue designado al frente del organismo creado en el gobierno de Sergio Montiel.
Rovira contó que, cuando se desempeñaba como Juez, necesitaba incorporar un secretario, y Ramón Félix Nuñez, quien era secretario de otro Juzgado, le recomendó «este muchachito que había llegado de Córdoba, que era vecino suyo y que no tenía trabajo”. Rovira lo llamó y le ofreció el cargo. Busti aceptó y se desempeñó desde 1975 hasta 1977.
Ese año a Busti “lo detienen ilegítimamente, e ilícitamente”, recalcó. Detalló que: “lo detienen en su casa, en una madrugada, creo que en febrero de 1977 y lo alojan en el Regimiento 6 de Caballería”, aclarando que “alojan es un decir, (porque) yo no sé que pasó en el Regimiento”.
Puntualizó que: “el entonces Mayor Orieta, fue el encargado del procedimiento y el encargado de llamarme para decirme de la detención”. Rovira de inmediato comunicó el hecho al Superior Tribunal de Justicia, «por lo que resuelven suspenderlo hasta que (Busti) recupere su libertad”.
Gestiones
Ese mismo día, Rovira fue visitado por “el señor Larrarte que era amigo personal mío”, desde la escuela secundaría; “y era el marido de la hermana del señor Busti”.
Según expresó el ex fiscal, Larrarte fue a su casa y le dijo, «viste lo que le pasó, la mujer esta desesperada porque además esta embarazada”. Larrarte también había hablado con el mayor Orieta, y éste «le dio la tranquilidad que estaba allí”, en el Regimiento de Concordia.
Rovira le dijo entonces al cuñado del hoy gobernador que era una ventaja enorme el saber donde está y que «era cuestión de tranquilizarse». El ex-titular de la FIA confiaba en que la situación se iba a solucionar, y le aconsejó que tranquilice a la mujer porque era «una situación difícil”.
En la misma jornada, Rovira recuerda que recibió una delegación del Colegio de Abogados de Concordia, encabezados por Alcides López. «Estos colegas me plantearon la posibilidad de presentar un recurso de Habeas Corpus y yo le dije que sí, que las puertas del juzgado estaban abiertas para cualquier tipo de recurso”, recordó.
Pero advirtió que: “probablemente plantearán mi incompetencia, pero no había problemas, porque era una forma de garantía de mover algo”. Puntualizó que la incompetencia se debía a que la Justicia Federal actuaba en estos casos. Finalmente no presentaron el recurso, «quizás porque significaba que debían llevarlo a la Justicia Federal”, expresó.
En libertad
Rovira aseguró que: “cuando el señor Busti sale de la detención al poco tiempo, me fue a ver al despacho. Me acuerdo que lo pusieron en libertad un viernes o un sábado, y me fue a ver el lunes”. Cuando el Juez le preguntó si se iba a reincorporar a su cargo de Secretario, Busti constestó que no, “que iba a renunciar, que se iba a dedicar a la familia”.
Fue allí donde el ex titular de la FIA agregó que el actual gobernador le mencionó un detalle que nunca contó en público: «todo esto que me pasa, son por las charlatanerías del vasco (Hernán) Orduna”. Rovira destacó que Orduna “estaba detenido desde hacía muchísimo tiempo”.
El reencuentro
Rovira admitió que volvió a tomar contacto con Jorge Busti, cuando éste todavía era intendente de Concordia y había sido recientemente electo por primera vez como gobernador de la provincia de Entre Ríos. Acompañado por otros jueces, visitaron oficialmente al mandatario: “porque el gobierno de Montiel nos había sumido a los jueces en una situación económica tremenda, los sueldos eran lastimosos y no se llegaba a fin de mes”, subrayando que “había jueces que no podían pagar el alquiler de sus casas”, expresó Rovira.
Ante esa situación llegaron a plantear: “la necesidad que el Superior Tribunal de Justicia asistiera el alquiler de algunos jueces». Destacó que cuando Busti lo vio: «me saludó y me dijo ‘como anda la Justicia Dr.’”. En la relación, hasta entonces “nunca hubo ningún tipo de tirantez, pero tampoco ningún tipo de amistad”, recordó.
El turno de la FIA
Años mas tarde de ese encuentro, a Rovira le llegó el momento de jubilarse, y destacó que a partir del año 1997 se dedicó al trabajo social, en la Pastoral Social y en el Foro por los Derechos del Hombre y su Dignidad. Admitió que se: “chocó con un mundo nuevo, cuando salgo de la jaula judicial. Una sociedad que no conocía, que había dejado veinte y pico de años atrás”.
Es fundamentalmente en el Foro donde: “comenzamos con la lucha anticorrupción”, aclarando que “esa bandera anticorrupción fue tomada por la Alianza de la calle”. Destacó que la coalición electoral no tenía ese postulado en su programa, «y menos la tenía el Dr. Montiel”, dijo.
A Rovira le ofrecieron integrar un organismo de control. «Yo digo que tiene que ser una especie de Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Me confían la redacción de la Ley, la hacemos con un equipo, me confían el cargo y acepto en el convencimiento de lo que íbamos a llevar adelante y que eran buenas las intenciones, que tenían de dejarse controlar y controlar a los otros”, explicó.
En ese momento comienzan las críticas furiosas desde el sector justicialista alineado al actual gobernador. “Una vez que se conoce mi nombre comienza este ataque terrible de Busti”, dijo. Reconoció que: “tal vez me equivoqué de no contestar de entrada”.