El acceso principal será establecido en Avenida de los Rusos o por calle Presidente Perón y el terreno corresponde a la concesión 173 propiedad del Municipio. Para que el sector sirva como área recreativa, se construirá: un sendero de interpretación, un refugio-quincho, parrillas, un área protegida, pérgolas y puentes peatonales sobre cañada.
Además, se prevé un sector dedicado a la educación, dirigida principalmente a los chicos de edad escolar, y en menor medida, al público en general. “A través de dicho espacio se intentará crear conciencia ambiental. Logrando que los chicos sientan el espacio como propio, por medio del desarrollo de actividades afines de índole informativa, como de carácter activo de producción alternativa.
Para ello, se planea desarrollar: un jardín botánico, programas en escuela, reciclado, recolección de semillas, lombricultura y huerta orgánica.
Por último, se prevé el impulso a un área de producción. Según remarcan los diseñadores del proyecto, aportaría un valor agregado al desarrollo de la región el disponer de especimenes para abastecer al propio mercado, como al de localidades vecinas.
Significa un espacio no solo verde sino comercial, que con dedicación y esmero puede ser rentable en tiempo y lugar. La producción abarcaría: plantas para sombra, timbo, etc.; plantas para fijar la tierra, sauce, sarandí, etc.; plantas medicinales, congorosa, chal-chal, marcela, lucera. La intención es que el proyecto logre su autofinanciación una vez encaminado.
Según destaca una gacetilla municipal, el desarrollo de esa área permitirá establecer una “dinámica interactuante entre el hábitat o espacio a crear y los pobladores de la comunidad participante”. Además, “aportará una cuota significativa al crecimiento de la identidad local, desde la cultura y las relaciones de la sociedad con la naturaleza”.