Luego de algunas idas y vueltas para destinar esta vieja casona, y con un compromiso de rescate donde está involucrada mucha gente, entre ellos: Municipio, arroceros, y ciudadanos, se pudo conseguir que el edificio sea la sede del Museo del Arroz. Desde la Policía y el Municipio coordinaron tareas para la limpieza de las instalaciones, las que forman parte del inventario de patrimonio histórico de Entre Ríos.
En tanto, vale destacar que desde el Programa Identidad Entrerriana, se apoya el emprendimiento con la adquisición de mobiliario (mesas, escritorios, estanterías, exhibidores, sillas), con cartelería, impresión de documentos para proyectar, folletería informativa y filminas, enmarcado de documentación y fotos, entre otras cosas.
En este anhelado Museo “se va a emplazar la parte de archivos, material fotográfico, y se va a contar la historia con documentos”, indicó Rolón, quien agregó además que en un espacio contiguo, abierto, sobre la Ruta nacional 18 lo que será una vidriera del pueblo, “va a estar expuesto todo lo que es maquinarias, desde la primeras que se usaron para la producción arrocera hasta lo más cercano que tengamos y se pueda exponer”. Si bien “establecimos tiempo por etapas, para ir habilitando de a partes”, Rolón estimó que “de acá a fin de año estaría a pleno” el Museo del Arroz.