Eduardo Zamanillo –del Departamento de Hidrología de Salto Grande– manifestó: “Esto es parte de las variaciones climáticas normales. Hay años con exceso de lluvias, como 1998, y otros como éste. Estamos con aportes muy bajos, cuestión que ya ha ocurrido en el pasado, porque marzo y abril son meses de transición que dan menos de 1.000 metros cúbicos por segundo”, pero ésta no es una situación tan normal. Actualmente el caudal está en menos de 900 y oscila entre 700 y 650 metros cúbicos por segundo. La situación se repite año a año, pero con estas características no sucedía desde marzo de 1991, aunque el funcionario aclaró que “la situación siempre se revierte”.
Las lluvias de estos días no son suficientes para repercutir en el caudal del lago y hasta fin de mes no se esperan precipitaciones intensas. Si llueve en Brasil, Salto Grande sería beneficiado.
Hasta ayer la cota –nivel del embalse– era de sólo 30,70 metros. Esto restringe sustancialmente la generación para la Argentina y Uruguay, aunque el país vecino sería el más perjudicado porque es más dependiente de la generación de energía de la represa. Las dos turbinas generan 10% de las posibilidades plenas, lo que se agrega a las restricciones en las exportaciones de la Argentina hacia el Uruguay debido a la menor disponibilidad de gas natural para generación de termoelectricidad. El país oriental normalmente abastece entre 60% y 100% de sus necesidades de electricidad, por lo que el ministro de Industria, Energía y Minería, José Villar, viajó a Brasilia para negociar la compra de parte de la electricidad que Brasil vende a la Argentina y no es utilizada.
Por último se informó que aunque por el momento no se consideró necesario pedir a la población ahorro de energía, una serie de datos recabados indicarían que hay quienes racionalizan el uso, no por previsión sino debido al alto costo de las tarifas.