Momentos antes, dos personas subieron a un remisse y pidieron ser trasladados por distintas calles de la ciudad. En un momento dado, los dos pasajeros comenzaron a amenazar al remisero y le pidieron que los lleve a comprar droga. El individuo que estaba sentado al lado del chofer comenzó a tocarse entre las ropas, a la altura de la cintura, como si tuviese algún tipo de arma.
El trabajador del volante dijo que conocía a alguien que vendía. Al pasar por calles Eva Perón y Chabrillón, donde se ubica una parada de remisses, detuvo la marcha del vehículo y pidió ayuda. El pasajero que iba sentado adelante pudo bajar del rodado y escapar pero el que viajaba atrás, cuando quiso hacer lo mismo, no pudo. El conductor, junto con otro remisero que estaba en la parada, logró reducirlo y avisar a la Policía.
El apresado por los choferes fue entregado a los funcionarios policiales. La fiscal, Daniela Montangie, dispuso su traslado a la Alcaidía Policial.