La discusión tiene su importancia porque la adhesión le permitirá a la Provincia refinanciar hasta 2031, unos 2.424 millones de pesos de la deuda provincial, que ronda los 3.000 millones. En realidad el monto de lo refinanciado es algo más de 2.800 millones, pero si se le descuentan 418 millones que le corresponderían a la Provincia por Aportes del Tesoro Nacional (ATN) no distribuidos, quedan 2.424.
El oficialismo le pidió celeridad a los legisladores hace un par de semanas, cuando mandó el proyecto de adhesión a la Legislatura, ya que el plazo para quedar incluido en el programa vence a mediados de diciembre.
Dentro de los argumentos para refinanciar gran parte de la deuda que se mantiene con el Estado nacional entre 2012 y 2031, se señala que la tasa fija del 6% anual es muy conveniente, dado que hasta ahora se aplicaba el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), y que esa tasa fija se terminará licuando con la inflación, para convertirse en una tasa negativa.
Igualmente se indica que hay una serie de municipios que resultan beneficiados, de los cuales se destaca Paraná, que incluiría en la refinanciación un monto cercano a los 80 millones de pesos. Para hacerlo, deberá adherir también al programa nacional.
Los votos
En principio, los senadores deben dilucidar si se requiere de los dos tercios de los votos de la Cámara para aprobar la adhesión a la refinanciación, ya que no se trata de un nuevo endeudamiento, para lo cual sería un requisito indispensable, sino de refinanciar compromisos ya existentes.
Para eso será necesario analizar en detalle el anexo que acompaña al escueto proyecto de ley. Ese anexo es el convenio firmado por Urribarri, al que los senadores accedieron la semana pasada, pero no se hizo público ni figura en la página de Internet de la Cámara alta.
La duda no es menor, ya que el urribarrismo con nueve miembros tiene mayoría en la Cámara, pero no los dos tercios. A esa mayoría especial la tenía hasta hace un mes, cuando existía un solo bloque oficialista, pero la perdió luego del desplazamiento de Héctor Strassera de la presidencia del bloque, lo que determinó su quiebre.
Pero además la discusión de la adhesión al programa constituye la antesala del tratamiento del proyecto de Presupuesto para 2011, para el cual indudablemente se requieren de los dos tercios de los votos en ambas Cámaras.
En Diputados, el PF tiene una mayoría de 18 miembros, por lo que en esa Cámara la discusión será más complicada para el oficialismo. En las reuniones con el ministro de Economía, Diego Valiero, ha participado el titular de la Comisión de Hacienda de esa Cámara, Jorge Bolzán.
Dudas federales
Para el bloque del Peronismo Federal (PF), que integran seis senadores la situación no es sencilla, partiendo de la base de que el municipio más beneficiado es el de Paraná, que gobierna el sector a través de José Carlos Halle.
Pese a eso, ya algunos de los integrantes de la comisión se manifestaron públicamente a favor de “desmontar el eufemismo de desendeudamiento”, ya que consideran que el programa se trata “sólo de una refinanciación”, y además señalan que para hacerlo la Nación echó mano a recursos de las provincias, como son los fondos remanentes de los ATN, utilizados en la operatoria.
Los senadores del peronismo opositor apuntan también a la necesidad de conocer en detalle la estructura de la deuda provincial y también la deuda flotante, de modo de poder prever cuál será el escenario que aparecerá en 2012, cuando se retomen los pagos.
En ese sentido, se vislumbra una discusión dura, ya que el sector tiene como argumento de campaña afirmar que existe un creciente endeudamiento del Estado provincial, a punto tal que los diputados del sector condicionaron votar la adhesión al programa, a la constitución de un fondo anticíciclo para hacer frente al endeudamiento.
Igualmente, quieren saber si la liberación de fondos a través del plazo de gracia de dos años en el pago de la deuda, permitirá rediscutir pautas salariales, ya que entienden que la misma inflación que terminará licuando el interés del 6% anual que se fija en la refinanciación, también “licuará el poder adquisitivo de los salarios de los estatales”.
Por último, y especialmente en el Senado, habrá legisladores que reclamarán saber qué tipo de beneficio habrá para los municipios que no quedarían incluidos en la refinanciación de deudas.
Valiero: “Habrá mejores condiciones”
El ministro de Economía, Diego Valiero, sostuvo que aprobar la refinanciación “no se trata de tirarle el problema a la próxima gestión, como se ha dicho, sino que se va reordenando la posición de la deuda respecto del nivel de recursos”.
El ministro explicó que mediante este plan “la deuda que hoy tiene la Provincia tendrá mejores condiciones de financiación a futuro”. Destacó que “contiene a un grupo de municipios que en algún momento por una ley provincial fueron incorporados a la operatoria del canje municipal en 2003”, y aclaró que por ese motivo el programa no incluye a todos los municipios que tienen deudas.
“Se toman las deudas al 30 de mayo, el monto final de la deuda que se refinanciaría es de 2.424 millones de pesos”, precisó Valiero en declaraciones formuladas a LT 14. Además, comentó que mantuvo “reuniones con algunos legisladores que hicieron consultas después que el gobierno presentara el proyecto ante el Senado”.
Asimismo, el titular de la cartera económica indicó que “los valores que se tendrían que pagar anualmente en concepto servicios de la deuda (capital e intereses) se ubican en alrededor del 8% de los recursos previstos, cuando lo que se fija como porcentual máximo en la Ley de Responsabilidad Fiscal es del 15%”.
El programa
El programa “elimina el ajuste por CER (inflación) de las deudas de las provincias, reprograma por 20 años las deudas, por lo que el nuevo vencimiento pasaría a ser 2030, con una tasa de interés fija del 6% anual”.
El 89% del total de las deudas que las provincias tienen con la Nación ingresan al programa, por un monto total de 65.522 millones de pesos. De ese monto, 41.525 millones están asociados en su origen a los canjes provinciales y 23.997 a los planes de asistencia financiera y el rescate de las cuasimonedas.
En ese contexto, 2010 y 2011 son dos años de gracia para el pago de deuda. Desde 2012 al 2015, tienen un 40% de reducción de capital e interés producto de la reestructuración de los plazos y de la baja de la tasa de interés.
Recinto caliente. La división de los senadores peronistas es una clave para entender la discusión que se viene, consigna Uno.