El 30 de agosto de 2011, Morales, de 66 años, viajaba en bicicleta por las calles de un pueblo de 4.600 habitantes, vendiendo quiniela, con la máquina captadora de apuestas del Iafas a cuestas. Ese martes a la tarde salió para hacer el recorrido habitual, y su esposa esperaba su regreso a las 20.30, el horario de cierre de las apuestas. Sin embargo, Morales nunca regresó.
Red Alerta, integrante de la Red Nacional Antimafia contra el crimen organizado, manifestó que: “la desidia, la corrupción, la mafia, el avance del narcotráfico, y de la trata de personas, la violencia, la inseguridad, la complicidad del poder político y policial, la falta de responsabilidad de los poderes del estado a la hora de la búsqueda de una persona desaparecida y el avanzar en una investigación seria son problemáticas vigentes en nuestra sociedad y de la cual somos víctimas”.
“Causas que hacen a que hoy no solo Morales no esté entre nosotros sino también Ortíz, Fernanda Aguirre, la familia Gils que aún se encuentran desaparecidos”, señalaron.
“Debemos estar unidos para combatir el crimen organizado que nos impone el sistema, que nos cobra día a día la vida de personas a lo largo y ancho del país, que desaparece personas para ser explotadas y tratadas o víctimas del narcotráfico”, indicaron.