D´angelo dijo que “los cajeros son insuficientes según la demanda que realizan desde distintos lugares de la provincia, desde pueblos donde cuentan con uno o dos cajeros manifiestan que los domingos cuando muchos jóvenes tienen que volver a sus lugares de estudio no encuentran efectivo».
La legisladora pide que la red de cajeros «se amplíe según la demanda la red existente, que se los mantenga en permanente funcionamiento y con el efectivo necesario, sobre todo en pueblos que tienen uno o pocos cajeros y en localidades turísticas donde resulta insuficiente el dinero los fines de semana y feriados»
Además recuerda que uno de los motivos fundamentales de la contratación fue el de brindarle un mejor servicio a sus usuarios los trabajadores y jubilados. Entre esos servicios se comprometió “a ampliar su red de cajeros automáticos, sucursales, agencias y centros de pago, dotación de personal y a mantener la actualización tecnológica, ofrecer medios alternativos de pagos y cobros y a ampliar los horarios de atención al público en tiempos de vencimientos.»
Además reclamó mejoras en cuestiones edilicias y que se ofrezcan las comodidades necesarias a todos los espacios de atención al cliente y cajeros automáticos.
D’Angelo también solicita al Ministerio de Economía que, a través de la Unidad de Control del Agente Financiero remita a la Cámara los informes trimestrales, según Ley Nº 9645, por la que se aprobó el Contrato de Agente Financiero por el cual el Nuevo Banco de Entre Ríos S.A. adquiere el monopolio de las operaciones financieras del Estado Provincial .
Además mencionó que, en el mismo contrato, se creó la Unidad de Control del Agente Financiero, un ente dependiente del Ministerio de Economía que debe presentar un informe trimestral ante las dos Cámara Legislativas de la Provincia. “De la lectura de los citados informes se desprende que el Agente Financiero viene cumpliendo con las obligaciones asumidas; sin embargo, diariamente se reciben quejas de los usuarios –trabajadores y jubilados de la Provincia- quienes demandan mayor calidad en los servicios».
Para D’Angelo pareciera que “existen dos realidades opuestas o por lo menos con algunas contradicciones: Una, la que se manifiesta en el informe trimestral que remite el organismo de control y otra, la que experimentan los clientes cada vez que se deben utilizar los servicios del Banco porque son usuarios dependientes del Estado o porque obligatoriamente deben pagar sus impuestos en el Bersa».