Desde la Organización de las Naciones Unidas (ONU) hasta Arabia Saudita, aliado de Estados Unidos (EE.UU.), han rechazado la posibilidad de que el presidente norteamericano Donald Trump reconozca a Jerusalén como capital de Israel.
Un alto funcionario de la Casa Blanca confirmó el rumor: Trump anunciará este miércoles que la embajada de EE.UU. ubicada en Tel Aviv, será trasladada a Jerusalén; una medida “unilateral” muy dañina, sostuvo Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, António Guterres.
"Siempre hemos considerado que el estatus final de Jerusalén debe resolverse a través de la negociación directa de las dos partes (Palestina e Israel), basada en las relevantes resoluciones del Consejo de Seguridad", afirmó Dujarric en su rueda de prensa diaria.
Por su parte, el Movimiento de Países No Alineados (MNOAL) expresó su "grave preocupación" por la decisión del republicano. En un comunicado difundido por la Cancillería venezolana se recordaron las resoluciones de la ONU en las que se habla de Israel como "potencia ocupante" y se pide retirar toda legación diplomática de la Ciudad Santa.