Según precisaron tres fuentes vinculadas al caso, la retractación de la testigo-victima, en lo que hace a la responsabilidad de la madre, en este caso desvinculándola, aún es objeto de análisis, que será revisado por los peritos psicológicos para intentar determinar si en efecto la menor se prostituye para sí, o si es explotada por la mujer.
En ambos casos el hecho es desgarrador, pero el segundo implica también una acusación judicial para la madre, mientras que la versión de la menor en cámara Gesell, solo tendría cargas punitivas para los presuntos clientes en caso de ser identificados, dado que por la edad de la menor, incluso con consentimiento cualquier acto sexual es considerado por la ley como abuso sexual del nivel de gravedad de una violación.
La menor está alojada en la residencia juvenil del COPNAF.
Por otra parte, su hermana, una menor de 15 años aún no ha sido localizada, y la fiscalía la busca para tomarle declaración por una denuncia por abuso efectuada por su madre. “Son menores que no viven con su familia, lo que más frecuenta esta chica es la casa de su hermana pero no vive allí tampoco” señaló una fuente tribunalicia.