El sistema “tiene muchas ventajas: agiliza el voto, garantiza la transparencia y rapidez en el escrutinio y evita que se cargen los datos del escrutinio provisorio según la conveniencia de los gobiernos, para crear la noche de las elecciones una imagen de triunfalismo ante los medios de comunicación, como hemos visto recientemente”, explicó el funcionario.
Tanto es así, que con la instrumentación de este sistema, aplicado con éxito en países de la región, como Brasil, “se conocen los resultados finales en pocos minutos de cerrado los comicios, con lo cual tenemos un único y definitivo escrutinio, ya no hay más uno provisorio y otro definitivo”.
“Creemos que la elección intermedia de 2009 es una buena oportunidad para avanzar en una prueba piloto, dado lo sencillo de la boleta que permitiría simplificar el proceso”, se explayó Taleb, para referir que “habrá un sector de la sociedad a la que le va a costar adoptar el mecanismo y en muchos países donde se implementó hubo una tarea previa de preparación de la ciudadanía, con instalación de mesas electrónicas en lugares de alta frecuencia y simulacros de elecciones. Todo eso lleva tiempo, por eso creemos que es el momento de proponerlo”, se explayó.
Beneficios
El futuro vicepresidente del Senado entendió que la provincia está en condiciones legales de aplicar un sistema de voto electrónico para elecciones puramente provinciales, como la ocurrida el 18 de marzo, cuando se votó gobernador, intendentes y legisladores provinciales y comunales. Bastaría con la simple reforma de la ley electoral provincial.
Pero consideró que un verdadero cambio debe coordinarse con la Nación porque la mayoría de las elecciones coinciden con las nacionales (cada dos años se renuevan los diputados) y también para evitar aplicaciones de sistemas distintos que en el futuro dificulten la transmisión de datos.
“Esto lo debe resolver el Ministerio del Interior y yo creo que lo va a tener que hacer en la medida en que lo vayan requiriendo los gobernadores”, opinó Taleb.
La adopción del sistema se podría financiar con el ahorro en la impresión de boletas, que el Estado subsidia a los partidos. Se calcula que se imprimen entre 5 y 6 boletas por elector. Además, la inversión en la conexiones a Internet de las escuelas de toda la provincia sería un avance que quedaría para el uso permanente de los establecimientos.
Esta estructura instalada permitiría también una más ágil aplicación de plebiscitos, referendum y consulta popular vinculante o no a que se pretendan someter actos de gobierno.