“La idea es ir a Buenos Aires con fruta para regalársela a la gente como estamos haciendo acá en la autovía 14 porque no podemos venderla a ningún precio”, dijo. “Es una forma de protesta para que nos escuchen. Se la vamos a regalar a la gente que está en Buenos Aires para que así conozcan en que situación está el sector”, señaló Grigolatto.
Grigolatto indicó que no se han acercado los funcionarios a la rotonda para dialogar, excepto el ministro de Producción Roberto Schunk hace 10 días quien les dijo que estaba trabajando en la solución del problema pero no volvieron a tener contacto. “Del gobierno no hemos recibido ninguna noticia y esto ya está colmando la paciencia de los productores”, dijo.
Según mencionó, ya se perdió la primera variedad de exportación. “No la pudimos cosechar y los productores están desesperados porque no las han podido vender y entonces la estamos tirando a la fruta o la estamos regalando”, mencionó.
El responsable de la Fecier dijo que el país ha perdido los mercados de exportación. “Hemos perdido competitividad frente a nuestros competidores inmediatos”, señaló en referencia a Sudáfrica, Perú y Chile. “US$ 10 que es lo que vale una caja de fruta es muy poco con los gastos que se tiene”, dijo.
Asimismo, remarcó que no querían subsidios sino que necesitaban un dólar diferenciado para los exportadores. “El subsidio sabemos que es un parche y mañana vamos a estar de vuelta con el mismo problema”, mencionó. En ese sentido, explicó que un dólar diferenciado volvería rentables las exportaciones y evitaría una devaluación que provoque inconvenientes económicos a los sectores asalariados.
“Una vez que se vuelva rentable la exportación inmediatamente se desabastece el mercado interno que hoy está saturado porque los exportadores hoy están vendiendo la fruta al mercado y obviamente eso aliviaría al mercado interno haciéndolo medianamente rentable”, señaló.
“Lo que uno pide son políticas adecuadas al sector. Que lo vuelvan a hacer rentable como era años atrás cuando Argentina estaba en los primeros lugares de las exportaciones de cítricos dulces”, dijo.
Además señaló que se necesita la modificación de los impuestos internos. “Nos hubiera beneficiado hace un año cuando se dijo que se iba a aprobar que iba a venir a paliar el difícil momento que tiene la citricultura”, dijo. “Además explicó que tener un Fondo Nacional Citrícola para no tener que molestar al gobierno hubiese sido una solución pero tampoco se quiso ir contra las multinacionales”, señaló.
En el mercado interno también hay problemas. En el Mercado Central el kilo de naranja vale $ 2. “Un cajón que tiene 20 kilos se vende a $ 40 y la gente la paga hasta $ 20 el kilo. Hay una gran falta de control en esa cadena de valor que reduce el consumo. La gente que consume es gente obrera que no puede, cae el consumo y cae el valor”, señaló. Es otra de las cuestiones a revisar, quienes se quedan con esa diferencia entre lo que se le paga al productor y lo que abona el consumidor.