Presión mixta de rivales y aliados contra el triunvirato de la CGT

Ayer tomaron la iniciativa los gremialistas autodenominados "disidentes". En la Asociación de Pilotos (APLA) se reunieron por tercera vez consecutiva representantes de los Camioneros de Hugo Moyano, del sindicato de mecánicos (Smata) y de la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) así como otros que se incorporaron a ese conglomerado como el metalúrgico Francisco "Barba" Gutiérrez casi por cuenta propia- y un portavoz de Víctor Santa María, de los encargados de edificios (Suterh). Al término del encuentro dieron a conocer un documento con severas críticas al Gobierno y un reclamo a la CGT para la adopción de un plan de lucha y una renovación inmediata de autoridades.

El texto pasó a un segundo plano respecto del conteo de presencias. Los organizadores alegaron haber llegado a 64 dirigentes en una proyección creciente respecto de las dos convocatorias anteriores. El entusiasmo por el número radica en que, de confirmarse la sangría de aliados de los "gordos" de los grandes gremios de servicios y los "independientes" de buen diálogo con el Ejecutivo, estarán a tiro de alcanzar la mitad de los más de 200 sindicatos confederados que forman parte de la estructura global de la CGT.

En el encuentro se discutió sobre un plenario de secretarios generales previsto para el miércoles que viene con el alegado propósito de definir una estrategia de la central frente al Gobierno. Frente a esa instancia hubo tres posiciones: acudir para sostener las críticas a la administración de Mauricio Macri y subir la presión a la CGT por un paro; vaciar esa convocatoria, o bien armar una paralela con la participación de todas las organizaciones enemistadas con el triunvirato.

La expectativa de los disidentes creció esta semana una vez que se supo que dos sectores hasta ahora cercanos a la conducción se aprestaban a quitarle el apoyo: se trata del Movimiento de Acción Sindical (MASA), que cuenta con una treintena de organizaciones de peso mediano, y de la confederación de sindicatos de la energía (Catheda), cercana al oficialismo. Como adelantó este diario, ambos espacios hicieron saber que dudaban de su participación el miércoles en el plenario.

El apartamiento no representa necesariamente una confluencia de esos grupos en el conglomerado opositor pero puede privar a "gordos" e "independientes" de la mayoría automática con la que contaban para revalidar hasta 2020 el mandato de Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña en el triunvirato e imponer su plan de administración del conflicto frente al plan de los disidentes de empujar a un agravamiento de las medidas de fuerza.

El documento firmado ayer en APLA dio cuenta de ese sendero. Le reclama a la CGT un "urgente llamado a un plan de lucha en defensa de los intereses de los trabajadores" y el llamado al recambio del triunvirato. En cuanto el Gobierno los gremialistas listaron todo tipo de demandas que van desde el "cambio de la política económica" y el "total repudio al acuerdo con el FMI" a la vuelta de las tarifas a sus valores de fin de año, la derogación de las reformas previsional y tributaria y el "cese de toda intervención o negativa de reconocimiento o multas extorsivas que afectan a varias organizaciones sindicales".

Entradas relacionadas