El Gobierno nacional ya trabaja en la instrumentación del acuerdo con las cerealeras para “ordenar” la reapertura del Registro Nacional de Granos para el trigo y el maíz. Así lo adelantaron fuentes de la Casa Rosada y señalaron que en los próximos días se publicaría la decisión en el Boletín Oficial. Además, el Ejecutivo estudia una baja en el costo de los fertilizantes en el caso del maíz.
En un principio, el acuerdo con las exportadoras sostenía que los registros de exportación estarán “disponibles y abiertos de manera permanente” para las empresas que se suscriban al convenio.
De esta manera, las empresas tendrán la “obligación” de abastecer al mercado interno, tanto de trigo como de maíz, llegado el caso de que se presente un faltante en la oferta.
Ese faltante será cubierto por las empresas en la misma proporción a los permisos otorgados por la ONCCA. El abastecimiento será efectuado en condiciones “cámara”, esto significa mediante trigo con “calidad”, lo cual podría generar problemas a los molineros que necesitan que el cereal tenga determinado porcentaje de gluten necesario para la elaboración del pan.
Respecto del precio, los exportadores deberán pagar de acuerdo al FAS teórico -precio internacional del grano menos las retenciones y los gastos en puerto-, que es determinado por la Secretaría de Agricultura.
Por último, la ONCCA convocaría mensualmente a las cerealeras a una reunión de evaluación y seguimiento de la comercialización de los granos.
La apertura de los registros permitirá el normal funcionamiento de los mercados a futuro dándole al productor un precio de referencia en las pizarras de las Bolsas de cereales a nivel nacional, necesario al momento de decidir en la siembra de ambos cultivos.
En el caso del maíz, el Gobierno es consciente de la importancia que tiene este cereal y de su transformación en valor agregado, es decir en carne: los pollos que usan cerca de 4 millones de toneladas por año. Por esa razón, no se puede dejar de sembrar maíz.
Existe un proyecto de ley que está cajoneado en el Congreso, que permitiría considerar como pago a cuenta de la liquidación anual del impuesto a las ganancias el 50% del gasto realizado en fertilizantes por los productores agropecuarios.
En el tema ganadero también se trabajaba en la “implementación”de una iniciativa para otorgar una compensación de $2 para el engorde de los últimos 100 kilos logrados por novillos que alcancen un peso final de 460 kilos.
Fuente: BAE