En el día de ayer, minutos antes del mediodía, y en zona céntrica, desconocidos ingresaron en la vivienda de una conocida familia local y se alzaron con joyas, dinero y un celular. No conforme con esto, a dos cuadras de esa finca, presuntamente los mismos malhechores habrían intentado ingresar en la vivienda de otra familia, también cerca del mediodía, pero la activación inmediata de un sistema de alarmas hizo que se desistiera en seguir adelante con su cometido. Los hechos tuvieron lugar sobre calle San Martín, arteria paralela a Urquiza, la más céntrica de la ciudad. Llamativamente, de acuerdo a fuentes policiales, no hay testimonios de gente que, mas allá de la hora en que se sucedieron, hayan visto algo sospechoso.
A esto se le suma el robo a un aserradero en zona del Barrio Chaco de la ciudad. Esta mañana cuando su propietario, una persona de apellido Dirié llego al galpón, se encontró con que le habían sustraído varias herramientas de trabajo por un valor cercano a los 800 pesos.
Por otra parte, el sábado pasado un remisero fue asaltado a punta de pistola en la zona de la nueva rotonda de Chajarí. Por este hecho, el lunes a la tarde se detuvo a dos sujetos –uno de esta ciudad y otro correntino- que guardarían vinculación con el evento, ya que se encontraron prendas de vestir en su posesión, que coincidirían con las descriptas por la victima.
Desde la comisaría de Chajarí descartaron que –salvo el asalto al remisero- detrás de los hechos delictivos mencionados pueda estar la o las mismas personas, al tiempo que señalaron que la seguidilla de hurtos en cuestión no escapa a una realidad que se ve por estos días en muchas localidades del país. Consultados sobre si el objetivo final de los robos sería la compra de droga –lo que, en parte, explicaría la “desesperación” de los cacos por hacerse de un botín sea la hora o el lugar que sea-, admitieron que es “muy posible” que así sea.