Entre quienes no están de acuerdo milita el ex intendente, Rubén López “Estoy personalmente en desacuerdo con la posibilidad de construir una cárcel en la localidad”, confesó.
Asimismo, el dirigente radical descalificó los augurios de reactivación esgrimidos por los sectores que apoyan la construcción del penal. “Al proyecto se lo está evaluando y dando a conocer como una iniciativa productiva por el hecho de que generará mano de obra; pero no me consta, para nada, que esta obra se trate de una instancia de esas características, por el contrario me parece que se morirán los otros proyectos que puedan llegar a Santa Elena, y con esto se terminarán por sepultar todas las ilusiones que tenemos en varios aspectos, como el turísticos o la refuncionalización del Frigorífico, que para la población es un sentimiento muy arraigado como para desterrarlo completamente”, sentenció.
Al tiempo que insistió en la desaparición de otros aspectos productivos que se están llevando adelante y otros concomitantes que están por iniciarse, “pero creo que, definitivamente, se cerrarán todas las puertas”, subrayó.
Plebiscito para acabar con la incertidumbre que rodea al proyecto
Más allá de las opiniones a favor y en contra de la construcción de esta cárcel, el ex mandatario comunal aseveró una gran desinformación en la comunidad, acerca de las características y alcances de este proyecto.
“Esta es una idea que se le ocurrió a Daniel Rossi y quienes avalan su gestión lo apoyan. Yo no pretendo instalarme en la vereda contraria, pero nadie conoce el proyecto en profundidad”, sostuvo.
López consideró acertada la alternativa propuesta por el también ex intendente Marcos Gómez, para llevar a cabo un plebiscito para que la población decida si quiere, o no, la cárcel.
“Lo que yo propuse es un debate en los diferentes ámbitos de la comunidad para evaluar los alcances de este proyecto del que nada sabemos”, enfatizó. “Nadie ha brindado precisiones, y no estoy hablando como un dirigente sino como un ciudadano santaelenense —aclaró—, nos sabemos de qué se trata la idea. Se habla de un trabajo en tres etapas, trascendió que se hará una inversión de 20 millones de pesos, si el Estado provincial tiene ese dinero que lo destine a una iniciativa productiva que pueda generar mano de obra genuina a lo largo del tiempo”, opinó el dirigente que estuvo al frente de la intendencia entre 1999 y 2003.
Se diluye definitivamente la aspiración de reabrir el frigorífico
Uno de los sectores que se ha manifestado a favor de la obra es el Centro Comercial e Industrial de Santa Elena; entidad que sostiene que habrá nuevas alternativas sociales y económicas que se irán multiplicando.
Al respecto, Rubén López advirtió que no comparte esa postura. “Desde el Centro Comercial consideran que la instalación de la cárcel va a fomentar la actividad turística, entendiendo que los familiares que lleguen a visitar a los reclusos aprovecharán las costas santaelenenses, las termas de La Paz y el casino. No me parece que la ciudad pueda tomar ese carisma”, ironizó.
Remarcó que el crecimiento de la mano de obra se dará durante la construcción de la cárcel; “pero de ahí en más la gente que deberá trabajar allí tendrá que estar capacitada y no sé si en nuestro pueblo hay personas preparadas para realizar esa tarea, así que la generación de recursos no va a ser para Santa Elena, sino para quienes vengan de otro lado”.
Apreciación en la que también incluyó a los ex trabajadores de la planta cárnica. “Con este proyecto se diluye, definitivamente, la posibilidad de reactivar el frigorífico, se mueren las posibilidad de poner en marcha la planta y otros proyecto productivos que se podrían llevar a cabo en esta localidad”, concluyó.