En otras ocasiones su casa ya había sido apedreada por el mismo motivo, pero lo ocurrido el jueves por la noche fue la gota que rebalsó el vaso y envalentonó a Sosa para ir hasta el domicilio de los agresores para tratar de persuadirlos y que entendieran que no había nada a qué temer.
Mientras su concubina se encontraba trabajando, Sosa escuchó las piedras en su casa. Salió a buscar su mujer y en el trayecto de regreso le contó lo que había sucedido y entre los dos acordaron ir hasta la casa de los agresores para dialogar.
“Cuando bajamos de la moto y mi marido le dice que necesitaba hablar con él, se adelantó y comenzó a agredirlo verbalmente diciéndole que era un ‘negro de mierda’ y un ‘macumbero’, pero al ratito salieron cuatro más, unos con cadenas y otro con un objeto contundente como si fuera una piedra, y comenzaron a pegarle”, relató Mariana Luján, pareja de Sosa y la primera trans en realizar el cambio de identidad sexual en Gualeguaychú.
Sosa recibió varias lesiones en su rostro, pero la más grave de todas fue una que le afectó la región ocular, de la cual todavía no se sabe qué tipo de secuelas le puede llegar a quedar. Permaneció internado por la noche y ayer al mediodía recibió el alta médica.
“El detonante es el profesar un credo religioso diferente”, argumentó la pareja de la víctima, que además señaló que ya existían en la Policía exposiciones contra los agresores por apedrear el domicilio.
Una vez que fue hospitalizado, Luján realizó la denuncia en la Comisaría Octava y ayer por la mañana realizó una extensión de la denuncia en Fiscalía. Se habría emitido una orden de restricción por parte de las personas denuncias al domicilio de la víctima.
“Uno debe ser libre de las elecciones sin entorpecer el camino de los demás”, reflexionó Luján sobre los motivos que desencadenaron el hecho violento.