El Concejo Deliberante aprobó la puesta en pausa de los gravámenes sobre espectáculos públicos en locales gastronómicos. La medida acompaña lo dispuesto para la rehabilitación de shows en vivo en locales habilitados para la actividad.
La medida fue celebrada por buena parte del sector artístico. Sin embargo, la pregunta de muchos artistas y promotores culturales de la ciudad es por qué han quedado afuera de la medida otros espacios que ofrecen propuestas artísticas que no son del rubro gastronómico.
Tal vez la respuesta podría estar en que la iniciativa es impulsada por la Asociación Hotelera y Gastronómica de Concordia, que desde hace tiempo trabaja intensamente en la elaboración de propuestas y protocolos para la apertura y flexibilización de actividades que hacen al sector, mientras que desde la Dirección de Cultura aún se esperan gestiones concretas para alentar la actividad artística independiente.
Por otro lado, la medida -largamente esperada por los músicos- no logrará abarcar a gran parte del espectro musical local, dado que no contempla a los espacios culturales que no se dedican a la actividad gastronómica comercial; y, por otro lado, según se adelantó del protocolo, se exigirá un espacio de 9 metros cuadrados entre los artistas, lo que significa una distancia de 3 metros entre los integrantes y, en la actualidad, sólo el escenario de Pueblo Viejo cuenta con dimensiones suficientes para que se presenten grupos de más de 2 o 3 integrantes. También adelantaron sobre la disposición de no sobrepasar un límite de volumen de 80 decibeles -cuestión que no se sabe a qué cuestión preventiva al Covid corresponde- lo que impide que un gran número de bandas con instrumentos eléctricos puedan presentar un show en vivo amplificado.