El gobierno entrerriano gasta un cuarto de su presupuesto de rentas generales en educación, del cual más del 95 % se destina a salarios. Con lo que queda, hay que hacer todo lo otro que la educación necesita. Eso no es una excusa para no tener todos los edificios en condiciones. Pero sí una limitante.
Al mezclar salarios con infraestructura, se están mezclando peras con manzanas. Eso confunde y aleja las posibilidades de entendimiento.
La discusión por los salarios no es tal. El gobierno siempre ha dado el máximo. Y esa situación se mantiene.
Tenemos un mundo de cosas para avanzar junto a los maestros.. Pedagogía, nuevas tecnologías, mejor formación docente, etc. En lo único en lo que no podemos avanzar en este momento es en los salarios. Esa es la verdad. Y miles de docentes lo han entendido así, por lo que el gobierno seguirá en una relación proactiva, positiva, proponiendo elementos para la mejora permanente de todos los otros aspectos de la educación, comprometiéndose a mejorar salarios en cuanto eso sea posible.