Con la intención de clarificar la adjudicación y la efectivización de los beneficios del Programa Jefas y Jefes de Hogar Desocupados, fueron creados los consejos consultivos municipales. El consejo de políticas sociales de esta localidad está integrado por representantes de organizaciones no gubernamentales -con personería jurídica- y miembros del nivel legislativo y ejecutivo municipal.
Con respecto al control, Panozo explicó que se conformó una base de datos, los que constantemente son entrecruzados con los que tiene la ANSES.
«Tenemos que insistir para volver a la cultura del trabajo y dignificar a la persona a través de sus propios emprendimientos», indicó el secretario y consideró que, en algún momento, los fondos internacionales para asistir a los necesitados se van a terminar y aquellos que tomaron el programa como un subsidio, se quedarán sin nada.
A medida que vayan cayendo los planes que benefician a jefas y jefes de hogar desocupados de todo el país, el Gobierno nacional a través del Ministerio de Desarrollo Social, garantizará a las madres con más de dos hijos continuar con una ayuda económica pero en el marco del Programa Familias. Concretamente, se hará la reconversión de las beneficiarias del plan actual, quienes percibirán los 150 pesos más 25 pesos, a partir del tercer hijo. En ese caso recibirá 175 pesos. Al cuarto hijo el beneficio será de 200 pesos, el máximo establecido, más allá que el número de progenitores supere los cuatro.
Microemprendimientos
«No los supieron aprovechar», se lamentó Panozo, explicando que estos proyectos -que se desprenden del Programa Jefas y Jefes de Hogar- contemplan un mínimo de tres beneficiarios y un máximo de 15. Una vez conformado el grupo de trabajo, por única vez el Estado otorga 15 mil pesos de máximo a título de subsidio para realizar el emprendimiento: panadería, invernadero, comercios en general, entre otros. La devolución de un 20 por ciento del total del emprendimiento en una determinada cantidad de meses puede realizarse con trabajo, servicios o con la producción de la actividad laboral emprendida, destinados a diferentes instituciones de bien público, como una escuela, hospital, hogar de menores y demás.