En ese contexto, Macri dijo que Argentina debe dejar de ser "el granero del mundo y pasar a ser el supermercado del mundo", y señaló la necesidad de dar "valor agregado" a lo producido en las distintas regiones del país.
Pidió, además, dejar atrás los "conflictos" que se generaron entre el pasado gobierno y el sector agrícola y sostuvo que "llegó la hora" de conformar "un gran equipo" para que "no haya un argentino que quede en la exclusión, en la pobreza".
"Nos preocupa que haya oportunidades de trabajo", afirmó Macri y sostuvo que con el crecimiento de la agroindustria se podrá "poblar equilibradamente el país".
Como ejemplo, concluyó diciendo que su intención es "que cada correntino que haya abandonado la provincia por falta de trabajo pueda volver".